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sábado, 28 de mayo de 2011

Cementación Cerda


Fue la primera cementación importante que se construyó en Riotinto en el siglo XVIII. Este fue el lugar donde en 1839 se instaló la compañía del cura Mariano de la Cerda para desarrollar su procedimiento “electroquímico”. Ya en época de la RTC, desde 1879 se trataron aquí los licores procedentes de la lixiviación en montones del proceso Doetsch. Consistía en la mezcla en montones de mineral calcinado descobrizado previamente con mineral crudo, sal y manganeso, para su riego con licores procedentes de la lixiviación de piritas recién calcinadas. El empleo del proceso (con algunas modificaciones) se incrementó tras la prohibición de las teleras en 1888 y a pesar de su dudosa rentabilidad, se utilizó hasta la muerte Enrique Doetsch (miembro del Consejo de RTC) en 1894. A partir de ese año, se sustituyó por el proceso de lixiviación con sulfato férrico que eliminaba la sal y el manganeso (pues no aportaban ninguna ventaja al resultado global) y mantenía la mezcla de morrongos con pirita fina. Este proceso se desechó finalmente, pues tampoco eliminaba completamente las teleras (se mantuvieron hasta 1900). A partir de 1900, se mantuvo operativa junto con Tejonera para la cementación natural de las menas más pobres que eran transportadas allí por el Tunel 11 y el ramal de Filón Norte. A partir de 1927 los licores de Cerda y Tejonera se enviaban a Naya con regatas de madera.

viernes, 26 de febrero de 2010

Lagunazo


El nombre se debe a una antigua laguna existente en el fondo de una excavación a cielo abierto practicada en época romana, situada en el extremo poniente de la masa.Los trabajos modernos comenzaron en 1859 tras ser arrendado Lagunazo por la empresa de Mr. Bethel, que había desarrollado un método para conservar las traviesas de ferrocarril empleando sulfato de cobre.

Se construyeron hornos de reverbero para el beneficio del mineral y uno de afino para obtener sulfato de cobre. Tras el fallecimiento de Bethel, su familia abandonó el negocio.Les sucedió la compañía de los Sres. López y Guenet, que también explotaban las minas de Aznalcóllar (Sevilla). En esta etapa fundamentalmente se realizaron trabajos preparatorios y de reconocimiento por labores subterráneas que se abandonaron por los excesivos costes de transporte.

En 1874 la casa Miguel Iglesias e Hijos, de Londres, intentó poner en marcha la mina, desistiendo a los pocos meses al no conseguir el capital necesario.
En 1880 se constituyó en París la Sociedad de Minas de Cobre del Alosno, en la que participó Ernesto Deligny que por entonces ostentaba el título de Conde de Alonso. Iniciaron el desmonte de la corta en la zona poniente de la masa y la preparación de labores de interior a levante. Plantearon un sistema de beneficio por cloruración del mineral calcinado en hornos, con aprovechamiento del oro y plata contenido. Así mismo, ensayaron la obtención de cobre electrolítico pero se desconoce si lograron llevar sus experiencias a escala industrial. Construyeron un embalse sobre el arroyo Amarguillo y un poblado para los trabajadores. Finalmente, disponían de una red interna de transporte por ferrocarril de unos 10 km. Lamentablemente, la Sociedad fracasó por la imposibilidad de transportar a un coste razonable sus piritas y por la baja ley de estas.Tras la disolución de esta sociedad, adquirió la propiedad de la mina The Tharsis Sulphur & Copper Co., Ltd. que la explotó entre 1895 y 1902, año en que cesó los trabajos por la baja ley del mineral.


A mediados de los años 90 del s.XX, la empresa SEIEMSA (Joint Venture entre Tharsis y el BRGM) incluyó la mina en su programa de investigación. Realizó un sondeo que cortó pirita de baja ley en profundidad y detectó varias anomalías geofísicas de interés en las proximidades.
Los recursos minerales del Lagunazo no están bien cuantificados. Se trata de un yacimiento poco investigado. Las concesiones y los terrenos pertenecen a Nueva Tharsis, S.A.L.

viernes, 19 de febrero de 2010

Mina La Zarza

En el siglo XIX, la concesión “Silos de Calañas” fue otorgada a Ernesto Deligny en 1853. Las concesiones abarcaban un área con importantes restos de trabajos antiguos entorno al Cabezo de los Silos. La Compagnie des Mines de Cuivre de Huelva rehabilitó el socavón romano de Los Cepos o del Sur, iniciando la explotación en la Masa Central (Poniente) por huecos y pilares. Se construyeron también las primeras instalaciones para beneficiar los minerales extraídos por el socavón.
En 1865 las concesiones son arrendadas a The Tharsis Sulphur & Copper Co., Ltd. que finalmente absorbió a la compañía francesa y todas sus propiedades. Así mismo, adquirió de la Companhia Portugueza das Minas de Huelva las concesiones en el área de La Algaida, demarcadas unos años antes. En esta primera etapa, en las zonas altas del yacimiento se extrajeron minerales de entre 4 y 7 % en cobre, pero en 1880 la ley media en este metal había descendido al 1 – 2 %.
En 1886, con el fin de optimizar sus operaciones, se abrió la Corta de Los Silos sobre la zona poniente del yacimiento, prosiguiendo la explotación subterránea a levante del Cabezo de los Silos (La Algaida) a partir de la planta 5ª. La extracción de las piritas de la corta se realizaba por vagonetas mediante los pozos gemelos nº 3 y 4, situados en el lado sur. A finales de los años 20 del pasado siglo, la corta medía 850 m de longitud y 250 m de profundidad.
Sobre la mina subterránea, la distancia entre pisos era de 15 m. A mediados de los años 30 y con la mina iniciando la extracción por debajo del piso 10 se cambió el método por el de grandes cámaras con relleno. La competencia del mineral, permitió abrir huecos de 30 m de anchura y hasta 700 m de longitud. La carga era mecanizada mediante raspas o scrapers y el transporte se realizaba por vagonetas hasta el pozo nº 5. Esto permitió alcanzar producciones anuales próximas a 500.000 t.
Desde 1888, el transporte de pirita se realizó por un ramal de FC hasta la planta de clasificación y embarque de Corrales (Aljaraque).
En 1893 se iniciaron las obras de construcción del dique de Puerto León.
En 1966 se inició un ambicioso programa de modernización que cubría la explotación a partir del piso 18. La trituración primaria se instaló en el interior y se sustituyeron las jaulas del pozo nº 5 por skips. Se introdujeron las primeras palas cargadoras y se mejoró método de explotación, lo que permitió alcanzar las 550.000 t/año. En 1979 se introducen los jumbos de perforación.
Con la Compañía Española de Azufre y Cobre de Tharsis, la apertura de la corta de Filón Norte que permitió abaratar la tonelada de pirita producida y la reducción de la demanda de este producto, afectó negativamente a La Zarza que inició un lento declive en sus producciones a partir de 1972, hasta las 200.000 t de 1988.
En 1991 se suspendieron los trabajos en La Zarza, manteniéndose sólo el bombeo hasta 1995 en que dejó inundar la mina. En ese tiempo, la mina fue investigada desde el interior, descubriéndose la continuidad del yacimiento en profundidad y la existencia de mineral polimetálico (Cominco, 1993) y confirmando la existencia de unos interesantes recursos de minerales silicatados de oro y cobre (Chevron Resources). En 1994, SEIEMSA programó una campaña de sondeos desde superficie y algunos de interior que incrementaron aún más las reservas.
La inundación de la mina ha dificultado las investigaciones en La Zarza. Entre 1997 y 2001, Canasil Resources (Canadá) revisó el proyecto en Joint Venture con Nueva Tharsis, S.A.L. pero desestimó continuar los trabajos en el contexto de bajos precios de los metales que había en ese momento.
En 2004, Ormonde Mining, plc. (Irlanda) firmó un acuerdo con Nueva Tharsis para revisar el proyecto. En 2005 y 2007 se realizaron nuevas campañas de sondeos y en 2008 han presentado un estudio de previabilidad a DPCICE – Huelva planteando una explotación de 600.000 t/año. Los resultados han sido positivos, aunque ligeramente marginales. Concluyen la necesidad de investigaciones adicionales que permitan aumentar las reservas de silicatado de Au y Cu para mejorar la economía del proyecto. Desde 2007 poseen el 100 % de la propiedad tras adquirir la parte de Nueva Tharsis y buscan un socio inversor para proseguir las investigaciones. En septiembre de 2008 han adjudicado la elaboración del proyecto de explotación a SADIM (Grupo Hunosa).