martes, 31 de mayo de 2011

Restauración de Cortas


Restauración de cortas: La minería es patrimonio
En los últimos años se han recuperado seis cortas mineras abandonadas en la provincia de Huelva, reintegrándose en el entorno y acercándolas al ciudadano como alternativa de cultura y ocio Redacción.
La explotación de la riqueza minera en las comarcas onubenses de la Cuenca Minera y el Andévalo es una actividad constante desde la Edad Antigua; sin embargo, será la extracción del mineral a cielo abierto –iniciada en el siglo XIX– el hito decisivo para la transformación radical del terreno mediante la aparición de cortas y escombreras, dando lugar a un paisaje violento, pero sorprendente; degradado, pero atrayente; y que, sobre todo, nos habla sobre la capacidad destructora y creadora de la sociedad. Con la llegada de la Revolución Industrial, empezó la demanda masiva de materias primas como el cobre o el ácido sulfúrico, extraídas de un material muy abundante en la provincia: la pirita. De hecho, a comienzos de la pasada centuria, el 60% de la producción mundial de este mineral era de origen español. Esa demanda, unida a los avances tecnológicos, fue determinante para que se pasase de la minería subterránea a la construcción de grandes cortas a cielo abierto. Es la época de la calcinación (fundición de piritas en hornos al aire libre para la obtención de cobre) y de la deforestación, ocasionada por la gran cantidad de leña que requería este proceso. Pese a todo, esta actividad minera -mantenida en parte hasta finales del siglo XX– también ha legado a la comarca un importante patrimonio arquitectónico, compuesto de malacates, edificios, chimeneas, puentes, poblados mineros, canaleos, infraestructuras ferroviarias, y un largo etcétera. Por ese motivo, y con el propósito de poner en valor todo ese legado mediante su recuperación y adecuación de usos, la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia ha ejecutado un proyecto integral en seis cortas mineras construidas a mediados del siglo XIX: son las de San Telmo y Confesionarios, en Cortegana; Concepción, en Almonaster La Real; Tharsis, en Alosno; La Zarza, en Calañas; y Peña de Hierro, en Nerva. Un conjunto de infraestructuras que ha sido adecuado para su uso recreativo y cultural mediante la creación de senderos, mejorando los caminos de acceso a las mismas, la instauración de áreas de esparcimiento y la señalización orientativa. Además de estas actuaciones, que afectan primordialmente a las cortas y a su entorno, se ha llevado a efecto un segundo conjunto de actuaciones enfocadas hacia la interpretación del patrimonio, tales como la creación de maquetas, el desarrollo de señales específicas, la constitución de terminales con desarrollo multimedia o la publicación de materiales.

Ocio en las minas

Las obras efectuadas en este apartado facilitan la visita por zonas de alto valor histórico que antes eran inaccesibles debido a su alto grado de deterioro. Para ello, se ha procedido a vallar los caminos que bordean las cortas, evitándose el riesgo de caídas a distinto nivel, colocándose bancos y papeleras. También se han construido miradores en puntos estratégicos, así como zonas de descanso y merenderos con bancos y mesas de piedra natural de la zona. Otra de las actuaciones realizadas ha consistido en tapar los pozos y antiguos respiraderos de las minas, y en efectuar una revegetación del entorno con plantas autóctonas, compensando así el impacto que la actividad minera tuvo en los suelos. La especie elegida ha sido el pino piñonero (Pinus pinea), de crecimiento rápido y capaz de soportar la erosión. La adecuación de fuentes naturales, o la instalación de un pequeño museo al aire libre en Mina Concepción –donde el viandante puede contemplar maquinaria antigua y minerales-, son otras intervenciones realizadas.

Señalización

Esta intervención se ha realizado en dos grandes líneas: por una parte, se han colocado indicaciones orientativas, para que el usuario sepa llegar a las minas y qué precauciones adoptar durante la visita; por otra, existe un segundo grupo de señales que explican la historia, valores y curiosidades presentes en el rico patrimonio minero de la provincia.
Todo esto ha conllevado una fase previa de análisis que se ha compartido con los visitantes a través de estos soportes: una vez concluido el recorrido, el ciudadano obtiene una visión de conjunto sobre la historia, el patrimonio y la naturaleza presentes en cada uno de estos complejos mineros.

Dotación de maquetas

Otra de las intervenciones realizadas ha consistido en el desarrollo de seis maquetas topográficas –una por cada complejo- para personas con discapacidad visual grave y/o movilidad reducida. Se han ejecutado siguiendo una serie de pautas encaminadas a conseguir que la información pueda llegar simultáneamente a través de dos canales: la vista, y el tacto. Colores, formas, texturas y dimensiones se han tenido en cuenta para que la información recibida por los usuarios se ajuste fielmente a la realidad.

Actuación destacada: Depósitos de lodos de Almagrera
En el marco de actuaciones en espacios mineros abandonados, y con riesgo potencial de incidencias al medio ambiente, destacan las intervenciones que desde 2007 viene efectuando la Administración Minera Andaluza en los depósitos de estériles mineros de la mina de Almagrera (Calañas). Se trata de dos depósitos: un dique de cenizas de piritas, donde ya han concluido los trabajos, y un depósito de residuos de flotación, actualmente intervenido. Los trabajos, de corrección ambiental, han consistido en el desvío de aguas pluviales, para evitar que entren en contacto con el material contaminante, y en el posterior sellado de los diques mediante su impermeabilización. Tras ello, se ha procedido a revegetar toda la superficie. En conjunto, todos estos trabajos se están llevando a cabo sobre un terreno superior a las 60 hectáreas y en los que ya se han invertido más de 18 millones de euros.

Diario de Sevilla 31/05/2011

sábado, 28 de mayo de 2011

Cementación Cerda


Fue la primera cementación importante que se construyó en Riotinto en el siglo XVIII. Este fue el lugar donde en 1839 se instaló la compañía del cura Mariano de la Cerda para desarrollar su procedimiento “electroquímico”. Ya en época de la RTC, desde 1879 se trataron aquí los licores procedentes de la lixiviación en montones del proceso Doetsch. Consistía en la mezcla en montones de mineral calcinado descobrizado previamente con mineral crudo, sal y manganeso, para su riego con licores procedentes de la lixiviación de piritas recién calcinadas. El empleo del proceso (con algunas modificaciones) se incrementó tras la prohibición de las teleras en 1888 y a pesar de su dudosa rentabilidad, se utilizó hasta la muerte Enrique Doetsch (miembro del Consejo de RTC) en 1894. A partir de ese año, se sustituyó por el proceso de lixiviación con sulfato férrico que eliminaba la sal y el manganeso (pues no aportaban ninguna ventaja al resultado global) y mantenía la mezcla de morrongos con pirita fina. Este proceso se desechó finalmente, pues tampoco eliminaba completamente las teleras (se mantuvieron hasta 1900). A partir de 1900, se mantuvo operativa junto con Tejonera para la cementación natural de las menas más pobres que eran transportadas allí por el Tunel 11 y el ramal de Filón Norte. A partir de 1927 los licores de Cerda y Tejonera se enviaban a Naya con regatas de madera.

viernes, 20 de mayo de 2011

Cementerio Protestante de Tharsis

Aunque no dentro del propio municiio de Tharsis, pero sí muy cerca de él, se levantó a imagen y semejanza de un camposanto británico. Presenta dos espacios diferenciados por gruesos muros de mampostería, realizada con piedra. Sus paredes están recubiertas de hiedra. El cementerio consta de dos espacios contiguos unidos por una abertura en el muro común. El primer espacio es el cementerio propiamente dicho, y parece ser el primitivo, mientras que el segundo espacio es posterior. En sus sepulturas aparecen algunos epitafios de gran valor. Se trataba de un lugar pequeño, de una gran belleza y muy cuidado, siempre lleno de flores, aunque hoy día está muy descuidado, con la vegetación muy profusa. Los enterramientos difieren un poco de los realizados por las costumbres españolas. Constan de un bordillo perimetral de mármol y una losa pequeña central enlazada a éste. Quedan, pues, dos espacios que son rellenados de gravas y arenas y donde se siembran flores. El colonialismo lleva normalmente aparejado la reproducción a escala de muchos de los rasgos y elementos definitorios de la sociedad dominadora. El staff de las empresas mineras intentó en la medida de sus posibilidades recrear la cultura y el espacio de su país de origen. No sólo se importaron modelos urbanísticos, formas de relación social, clubes, actividades recreativas, viviendas..., sino incluso espacios reservados y particulares para los que morían lejos de su tierra patria: un camposanto propio para una comunidad que vivía claramente separada y distinta. Este cementerio tiene por tanto un indudable valor simbólico en cuanto que conforma de manera global una comunidad —el staff extranjero en Tharsis—, que no sólo habita separadamente la comarca, sino que muere y es sepultado de manera separada. El cementerio constituye la demostración de cómo una comunidad puede vivir dentro de otra sin mezclarse con ella y manteniendo la separación incluso más allá de la vida.


martes, 10 de mayo de 2011

Túnel 11

Se comenzó a perforar hacia 1874, una vez que la compañía inglesa tomó posesión de las minas. Es un túnel de sección rectangular con el cielo abovedado. Situado en el piso 11 (de ahí su nombre), se empleó como socavón general de transporte para la extracción del mineral de Filón Sur. En 1882 se comunicó con Filón Norte mediante el Túnel Central y en 1885 se amplió hacia el oeste para dar salida a los minerales de San Dionisio, alcanzando una longitud total de unos 4,5 Km.

Fue utilizado para transporte y extracción de las cloritas de Filón Norte, Filón Sur y San Dionisio hacia el concentrador de Naya. Hasta 1918 se transportaba pirita hacia el Muelle San Dionisio para triturarla y clasificarla.

Túnel 5 de Filón Norte


Infraestructura destinada a la extracción de minerales de Filón Norte. Túnel de transporte de sección rectangular abovedada. Comunicó las tres cortas originales de Filón Norte (Dehesa, Lago y Salomón). Su vida útil terminó por el avance progresivo de las cortas y hacia 1904 fue sustituido por un plano inclinado ubicado en la zona de Quebrantahuesos. No obstante, el Túnel 5 recuperó importancia como galería de acceso a los pozos de extracción que daban acceso a los niveles inferiores de la contramina dedicados a la extracción de cloritas. A partir de 1970, Filón Norte se mantuvo en manos de RTP que dejó inundar la mina para extraer el cobre por disolución in situ y bombearlo hacia la nueva planta de cementación de Filón Norte. Esta instalación se mantuvo activa hasta 2001.

Túnel Naya


De 7500 metros de longitud, fue inaugurado en 1916 y electrificado en su primer momento de servicio para transporte de mineral del piso 16 de Corta Atalaya mediante ferrocarril con locomotoras tipo K hasta Zarandas.
El Túnel 16, también llamado túnel Naya por partir desde el antiguo pueblo denominado con dicho nombre. Fue construido a principios de siglo XX para conectar todos los trabajos mineros con la zona de zarandas desde donde se clasificaba y distribuía el mineral para su transporte.
Las dimensiones del túnel eran 5500 metros de longitud, con una sección de 2,92 metros de anchura y 2,69 metros de altura.
Como hemos indicado anteriormente conectaba las dos cortas, Atalaya y Filón Sur con Zarandas-Naya donde estaba el muelle de locomotoras. El servicio de arrastre dentro del túnel siempre se hizo con locomotoras eléctricas del tipo Trole de 20 toneladas.
Se trata, por tanto, de la boca del túnel más largo existente en la cuenca minera, de 7 kilómetros de longitud y que ponía en comunicación Corta Atalaya con Zarandas. Con un buen mantenimiento, podría hacerse visitable.