sábado, 14 de agosto de 2010

Asociación Herrerías

El próximo sábado, 14 de gosto, tendrá lugar la presentación de una nueva Asociación, que entre sus fines está la recuperación del Patrimonio Histórico-Minero, en Minas Herrerías (Puebla de Guzmán, Huelva). Nace ella a partir de los trabajos de investigación llevados a cabo por el Ing. de Minas José Suárez Suárez, natural de dicha localidad, que ha tomado la iniciativa en plasmar la recuperación histórica y patrimonial minera de Minas Herrerías. Dicho ingeniero, amigo personal, ha sido uno de los artífices de la recuperación del malacate de Cabezas del Pasto, que en tiempo fue desmantelado de su lugar de orígen y fue portada de las Fiestas Colombinas en 1992, dejándose en el olvido junto a los almacenes municipales situados en el Humilladero de La Cinta en Huelva Capital.

Entre los fines de dicha Asociación, destacan:

* Defensa, recuperación, rehabilitación y valorización de la Historia y el Patrimonio Minero de Minas de Herrerías.
* Fomento y desarrollo de proyectos de protección del Patrimonio Minero.
* Concienciación y potenciación de la participación ciudadana en los proyectos que podrá llevar a cabo la Asociación Herrerías.
* Divulgación de la cultura minera en la localidad, provincia, Comunidad Autónoma…
* Que los lugareños y todos los interesados disfruten del fondo documental con información recuperada relativa al tema Minero (documentación gráfica, manuales, textos, manuscritos,... ).
* Exposición de los elementos recuperados (como equipos, instalaciones, herramientas…) para que los mismos aviven la identidad minera de la zona.
* Promoción de la constitución de la “Fundación Herrerías” que gestione y valorice el Patrimonio Histórico Minero de Minas de Herrerías.

Excelente iniciativa para una zona minera que debe dar a conocer su rico patrimonio, sobre todo el minero, por la historia que abarca y, que sería un revulsivo importante socio-cultural para la comarca.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Cueva de la Mora

La actividad minera en Cueva de la Mora se remonta a la antigüedad. Fue una de las minas denunciadas por Ernesto Deligny en su visita a Huelva de 1853. Nada hicieron aquí ni la compañía francesa ni la escocesa de Tharsis, que dejó caducar las concesiones entre 1866 y 1867. A partir de 1868, varios particulares las fueron adquiriendo a medida que caducaron.En 1875 se constituyó la Companhia Portugueza das Minas de Huelva que se hizo con la propiedad de las concesiones del grupo Cueva de la Mora, Monte Romero y el área levante de La Zarza (La Algaida). Entre ese año y 1882 llevaron a cabo importantes trabajos preparatorios. Para el beneficio del mineral emplearon simultáneamente la calcinación al aire libre en teleras y la cementación natural. La cáscara se transportaba a lomo de 500 caballerías hasta Zalamea o Valverde (FC de Buitrón) hasta 1888, en que comenzó a llevarse a Valdelamusa al ponerse en marcha la línea de Zafra.Hacia 1890, los trabajos se paralizaron a consecuencia de grandes hundimientos que se produjeron en la corta y ante la falta de recursos económicos para afrontar los trabajos de recuperación. La mina se arrendó a unos particulares que se dedicaron a beneficiar en los canaleos las aguas cobrizas procedentes de la mina y los terreros.En 1896 la adquirió una compañía inglesa que en 1899 tomó el nombre de The Huelva Central Copper Co., Ltd. Durante el tiempo que estuvo a cargo de la explotación, retomó los trabajos de la compañía portuguesa, limpiando y preparando los pozos y la corta. El problema del transporte se resolvió con la construcción de un cable aéreo de 4,5 Km. hasta la estación de Valdelamusa.En 1904, la mina se traspasó a The Huelva Copper & Sulphur Mines Co., Ltd. que finalizó los trabajos de recuperación y construyó dos nuevos pozos, Santa Bárbara y San Alberto. En 1911 sustituyeron el cable por una línea de ferrocarril de 7,73 Km. hasta el mismo punto. En esta etapa, Cueva de la Mora quedó como mina de piritas propiamente dicha para abastecer las montañas de cementación.A partir de 1912 se investigó con sondeos y en 1913 se abrió el nuevo Pozo Enrique de 190 m, con enganches a los pisos 120, 160 y 180. En 1913 se inició la construcción de una fundición que comenzó a trabajar en marzo de 1914. Construyeron un dique de 260.000 m3 en la Ribera Olivargas, una central eléctrica y realizaron una plantación forestal para abastecer de madera la explotación.En 1932 se paralizaron los trabajos debido al agotamiento de los cobrizos ricos de Aguas Teñidas (propiedad de la Huelva Copper desde 1916), la crisis internacional del cobre y la situación política española. A partir de este año y siguientes, la mina fue explotada por el Sindicato Minero de Huelva.En octubre de 1934, se vendió a un grupo de comerciantes onubenses que formaron la Sociedad Minera Cueva de la Mora, S.A. que se dedicó a desmantelar parcialmente las instalaciones.El 1 de febrero de 1951, la arrendó el empresario D. Pedro Pérez de Guzmán que en 1957 se asoció a otras empresas mineras de la zona (entre ellas la Compañía Española de Minas de Río Tinto) para formar Cobre y Piritas de Cueva de la Mora, S.A. (COPISA) que explotó el yacimiento a bajo ritmo hasta finales de los 60. El mineral cobrizo se transportaba en camión hasta Riotinto y la pirita descobrizada hasta Valdelamusa y desde allí por FC hasta San Juan del Puerto, donde se trasvasaba a vagones de Riotinto para exportarla en el muelle de dicha compañía en Huelva. En 1998, Riomin Exploraciones, S.A. (Grupo Rio Tinto, plc.) cortó cobrizo en el permiso “Castillejito”, comprobándose después que correspondía a ramificaciones de la masa de Cueva de la Mora. Las concesiones pertenecen en la actualidad a Iberian Minerals Corp. (Aguas Teñidas Este).

Valdelamusa y Confesionarios

Originalmente Valdelamusa fue un campamento minero creado en 1886 para los trabajadores de Confesionarios. A estos se les unieron los obreros empleados en la construcción del segundo tramo del ferrocarril de Zafra. En 1889, la llegada de la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva supuso un revulsivo para Valdelamusa, al instalar esta compañía sus oficinas y talleres centrales en la localidad.

Confesionarios no ha sufrido modificaciones desde el s. XIX. Como elemento patrimonial destaca la chimenea de la máquina a vapor del antiguo pozo de extracción de la compañía francesa. Presenta grietas en su base que reclaman una intervención urgente para preservar este elemento característico de la minería onubense de finales del XIX. La corta está inundada en la actualidad.

El área circundante a la corta Confesionarios fue objeto de un proyecto de regeneración en 2006. Los trabajos fueron ejecutados por EGMASA con los trabajadores excedentes de la minería. Consistieron en vallado de seguridad y construcción de un camino perimetral y distintos miradores en la corta e instalación de paneles informativos.

Hay distintos elementos patrimoniales dignos de mención, como las viviendas del staff de la SFPH, oficinas y Casa Dirección, dispuestas en un recinto cerrado a modo de Bellavista francesa. También se conservan los talleres con una interesante transmisión por correa prácticamente intacta y las cocheras del FC de Valdelamusa a Lomero, San Telmo y El Carpio.

Mina Confesionarios

Los primeros trabajos modernos datan de 1880 – 1881, con la investigación por sondeos hasta los 60 m por parte de una empresa inglesa, que desestimo su explotación por las bajas leyes de cobre de la pirita. Anteriormente se ejecutó un socavón de reconocimiento que se abandonó por la mala calidad del terreno.En 1886, la Compagnie des Mines de Cuivre d’Aguas Teñidas arrendó la mina a sus concesionarios e inició el desmonte y la construcción del poblado minero. La producción se exportaba vía Huelva por el FC de Zafra que llegó a Valdelamusa dos años antes.En 1889, fue arrendada por la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva que estableció sus oficinas y talleres centrales en Valdelamusa. La SFPH explotó Confesionarios hasta finales del s. XIX. Desde entonces está improductiva.En 1945, la SFPH realizó una campaña geofísica y de sondeos en esta mina que no dio resultados positivos. En 1965 las concesiones pasaron a Piritas de Huelva, S.A.L.Existen varios vacies de gossan con leyes interesantes. Estos intentaron ser explotados en distintas ocasiones por Riotinto y Tharsis (Filón Sur, S.A.), sin éxito por no alcanzarse acuerdos con los propietarios.
La corta, denominada antiguamente Las Herrerías de Los Confesionarios. El nombre se debe a las formaciones rocosas características en el afloramiento del yacimiento. La corta es casi circular, con 200 m de diámetro. La extracción del mineral se hacía por “glory hole” y un pozo maestro hasta la cota del ferrocarril.

martes, 10 de agosto de 2010

Mina Castillo de Buitrón

El llamativo afloramiento de gossan del Cerro del Castillo hizo que esta fuera una de las primeras minas en ponerse en marcha a mediados del siglo XIX. En 1853 fue registrada por Manuel Ardois del Castillo y dos años después comenzaron las labores de recuperación de los trabajos antiguos de la mano del ingeniero Manuel Ortigosa.En 1862 fue vendida a The South Europe Mining Co., Ltd. que construyó edificaciones y un embarcadero en San Juan del Puerto al que transportaba el mineral a lomo. En 1866 fue arrendada a The Buitron & Huelva Railway & Mineral Co., Ltd. que dio un gran impulso a la explotación con la introducción de la minería a cielo abierto y la construcción del primer ferrocarril minero de Huelva, inaugurado en 1870. La explotación se prolongó hasta 1877, en que se anuló el contrato de arrendamiento por las bajas leyes en cobre del yacimiento.El 1 de enero de 1881, The South Europe Mining arrendó la mina de nuevo, esta vez por cinco años, a The Tharsis Sulphur & Copper Co., Ltd. El objetivo es la extracción de 10.000 t/año de piritas para producir 25 t/año de cáscara.En 1889, F.C. Hills & Co. compró la mina de Buitrón a The South Europe Mining y en 1906 pasó a manos de The United Alkali Co., Ltd. dentro del plan de asentamiento de este consorcio químico en la Faja Pirítica. Casi inmediatamente, Alkali creó su filial Compañía Anónima de Buitrón (CAB) que explotó las minas hasta 1931, año en que paralizó la extracción. La producción se prolongó cuatro años más gracias a la venta de las piritas lavadas en las montañas de cementación. En 1935 se desmantelaron la vía y las instalaciones.En 1944, las adquirió la Sociedad Minera Cueva de la Mora, S.A. que se limitó a explotar las aguas cobrizas en la cementación y a vender las piritas lavadas acopiadas en los terreros. En la década de 1970, Asturiana de Zinc, S.A. investigó la mina.En la década de 1980, Río Tinto Minera, S.A. (RTM) extrajo el gossan de la montera y los vacies de la corta de Levante, para procesar los metales preciosos en la planta de cianuración de Cerro Colorado. Además, por esas fechas un particular continuaba obteniendo pequeñas producciones de cáscara en los canaleos empleando los drenajes naturales de las labores y escombreras, y el agua bombeada desde el Pozo de la Corta de Poniente. Se conserva un pórtico utilizado a modo de castillete para elevar o bajar la bomba según las necesidades.En la década de 1990, la Empresa Pública para el Desarrollo Agrario y Pesquero de Andalucía realizó algunos trabajos de restauración consistentes en colocación de trampas calizas y plantaciones de pinos que no han prosperado. Los terrenos han sido adquiridos en el 2000 por un particular que los dedica a la agricultura.

Mina Angostura

Angostura abarca una faja de terreno de 3,5 Km. y está formado de levante a poniente por las labores de Esperanza (ver ficha correspondiente), Cumbre de Los Milanos, Los Mosquitos, Angostura, Santo Tomás – San Daniel y Nueva Esperanza. Todas, a excepción de Esperanza y Angostura, son labores de poca importancia.Las concesiones Santo Tomás, La Angostura y Los Mosquitos datan de mediados del s. XIX. Por esas fechas fueron investigados, con poco éxito.En Angostura no se realizaron trabajos de importancia hasta el siglo XX. Entre 1906 y 1931 explotó la mina The Esperanza Copper & Sulphur Co., Ltd.Contó con una línea de vía estrecha electrificada de 3 Km. que unía Angostura con Esperanza. Este ramal cruzaba la carretera de Badajoz (N-435) por un pequeño puente metálico de 7,5 m de longitud y 8 m de altura, desaparecido al ensanchar la carretera en los 90. Estaba servido por una locomotora eléctrica de trole.Desaparecida la entidad inglesa, las concesiones pasaron a The Seville Sulphur Co., Ltd. y de esta a Andaluza de Piritas, S.A. y finalmente a Boliden – APIRSA que es su propietario actual. La corta tiene unas dimensiones de 142 m por 116 m. Corta a media ladera formada por 5 bancos de 15 – 20 m. Sólo son visibles los 3 primeros ya que la corta está inundada hasta la cota del socavón de transporte. Se explotaron dos masas paralelas (Norte y Sur) separadas por una franja de 30 m de pizarras. La corta profundiza en la masa Norte hasta los 70 m aunque las labores de explotación subterránea y exploración continúan hasta los 130 m de profundidad.

domingo, 8 de agosto de 2010

Mina San Miguel

Fue explotada en época romana. El 13 de julio de 1564 se otorgó un permiso en la Sierra de San Cristóbal (San Miguel) para beneficiar oro, plata y otros metales.Hacia 1851 – 1853 se otorgaron las concesiones San Miguel y San Bernardo, entre las más antiguas de Huelva. Pronto se vendieron a Solá Hermanos que organizaron una próspera explotación subterránea por huecos y pilares, aunque poco después iniciarían un primer desmonte a cielo abierto en la parte occidental de la masa. Se producían unos 40.000 quintales al mes de mineral, que eran beneficazos in situ en una fundición de hornos de manga y reverbero accionados por energía hidraúlica y también por calcinación al aire libre. En 1853 recibió la visita de Ernesto Deligny durante su fructífero viaje a Huelva. En 1868 quedó paralizada.En 1888 se hizo cargo de la mina Companhia Mineira de San Miguel que continuó la explotación de la corta durante unos años hasta su venta a la sociedad inglesa The San Miguel Copper Mines Co., Ltd. Esta compañía continuó la explotación hasta 1917, siendo la etapa de mayor esplendor en la historia de esta mina.En 1919 compró la mina su último director Erick Mackay Heriot, perteneciendo las concesiones desde entonces a sus sucesores. Poco se hizo desde entonces, salvo algunas labores de recuperación y rapiña en las zonas de mayor ley de la mina subterránea. En 1926 se inició la inundación y desagüe cíclicos de las labores para tratar las aguas cobrizas por cementación.Entre 1904 y 1919 un ferrocarril de vía estrecha propio (762 mm.) de 18,3 Km. llevaba la producción de las minas a El Tamujoso, donde se transbordaba a vagones de la Compañía del FC de Zafra a Huelva.En octubre de 1959 la sociedad Productos Químicos de Huelva, S.A. filial de la Compañía de Riotinto, arrendó San Miguel y modernizó un pequeño lavadero para producir concentrados de pirita a partir de los azufrones existentes. En esa etapa la corta se ensanchó hasta sus dimensiones actuales y se realizaron investigaciones en el área circundante. La explotación finalizó en 1970.Entre 1980 y 1981, Río Tinto Minera, S.A. investigó y explotó gossan de los vacies de San Miguel, transportándolo a Riotinto para tratarlo en la planta de cianuración de Cerro Colorado. A finales de la década de 1990, Minas de Río Tinto, S.A.L. investigó de nuevo para oro y plata los vacies y la montera de esta mina, sin éxito.

El Carpio

Los trabajos modernos datan de 1856 y fueron ejecutados por la Sociedad San Francisco de Paula de Sevilla. Ese año se limpiaron pocillos y se ensanchó un socavón romano para servir de socavón general de desagüe y extracción. Esta compañía se arruinó intentando poner en marcha la mina y hacia 1860 se hizo con la propiedad la Compañía Española de Minas Ferrocobrizas, S.A.De 1880 a 1885 arrendó la mina The Bede Metal & Chemical Co., Ltd. interesada sólo en los minerales muy cobrizos. El mineral se transportaba a San Telmo para beneficiarlo por calcinación en teleras. Parece ser que en esa época se incendió una parte de la mina, lo que obligó a inundar las labores y beneficiar las aguas cobrizas por espacio de dos años, con resultados prometedores.Entre 1900 y 1909 arrendó la mina la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva que amplió el ferrocarril de vía estrecha hasta el socavón general de acceso a las labores.No se trabajó en El Carpio hasta 1915 en que la arrendó D. Cipriano R. Careaga de Bilbao que la explotó por fajas horizontales de 2,5 m con relleno completo. En 1922 pararon los trabajos al acogerse la compañía al convenio suscrito con The Pyrites Producers Asociation para regular el mercado de piritas a cambio de una renta fija anual. Nunca volvió a arrancar la mina.En 1957 se firmó un convenio entre los propietarios de la mina y el INI para investigar la mina. Los trabajos se desarrollaron hasta 1961 y consistieron en geofísica aérea y de superficie que detectaron cuatro anomalías y algunos sondeos mecánicos que no fueron concluyentes.A principios de la década de 1960 se vendieron los morrongos acumulados en la etapa de The Bede Metal como mena de hierro.

sábado, 24 de julio de 2010

Línea Gibraleón-Ayamonte

La línea de Gibraleón a Ayamonte de 49,7 km fue construida por el Estado entrando en servicio para mercancías el día 14 de agosto de 1936, es decir, unos días después de comenzar la Guerra Civil. Finalizada la contienda, el servicio de viajeros empezó el 1 de agosto de 1940. Seguramente entre las razones que impulsaron a su construcción estaban el buscar un enlace internacional con la localidad portuguesa de Vila Real de Santo Antonio, separada de Ayamonte únicamente por el Río Guadiana en su desembocadura que en aquel punto tiene cerca de un kilómetro de anchura. El puente ferroviario nunca se construyó; bastantes años después se inauguró uno de carretera desaprovechando la oportunidad de hacerlo extensible al ferrocarril, por aquel entonces el paso a Portugal se debía hacer con transbordador. Por otra parte, la línea unía la capital de la provincia con las tres siguientes localidades en números de habitantes (Ayamonte, Isla Cristina, y Lepe), por lo que si bien estaba fuera de la red básica, ofrecía un mercado de tráfico interesante. El trazado era suave, puesto que las altitudes extremas de la línea oscilaban entre los 3,25 m de Ayamonte, y los 55,5 del pk 32,5 que era el más alto de la línea. El radio mínimo de curva era de 300 m, aunque la mayor parte de las curvas eran de radio bastante mayor. La línea, hoy via verde; partía en la estación de Gibraleón ( en la de Zafra a Huelva) girando inmediatamente para buscar el mar tras salvar una zona de marismas y el río Odiel; con todo hasta Isla Cristina no se acercaba al Atlántico, desde la vía nunca se divisaba el mar; los apeaderos y estaciones era como sigue: Gibraleón, apeadero de Gibraleón, apeadero de La Mezquita (enlace con el ferrocarril de Tharsis), apeadero de Aljaraque, estación de Cartaya, estación de Lepe, apeadero de La Redondela, estación de isla Cristina y por último la estación de Ayamonte. Desde los primeros tiempos de la explotacón, era importante el tráfico tanto de viajeros como de mercancías. Junto al clásico tren mixto, y el tren de mercancías ordinario, fue característico en la línea el "pescadero" que llegaba hasta Madrid y que cargaba fundamentalmente en Isla Cristina. En cuanto a los servicios de viajeros, fueron atendidos con coches de madera y trenes con locomotoras de vapor, hasta que fueron sustituidos por los ferrobuses hacia 1965. Durante algunos años también llegó hasta Ayamonte el "Taf" de Madrid a Huelva, así como coches del expreso que llegaba a Huelva. En la última etapa y hasta su cierre el 26 de septiembre de 1987 (quedando exclusivamente abierto el tramo hasta la mezquita y de allí a Corrales), el servicio de viajeros estaba constituido por tres automotores diarios por sentido; el maquinista llamaba desde el apeadero de Ayamonte (hoy convertido en estación de autobuses) a la estación de Gibraleón antes de iniciar el viaje de retorno para que Gibraleón avisase a los tres pasos a nivel. A titulo de curiosidad puede señalarse que por si no funcionaba la línea telefónica de Renfe, al paso por Gibraleón se le entregaba a cada maquinista (para su devolución posterior) una bolsa que contenía: la llave del apeadero de Ayamonte, un papel con el número de teléfono de la estación de Gibraleón y dos monedas de 25 pesetas para la posible llamada desde cabina pública de Ayamonte. A lo largo de los años los habitantes de la zona iban comprobando como el tren aumentaba sus tiempos de viaje y tenía horarios poco flexibles, mientras que la carretera empezaba a poblarse de unos autobuses que les paraban en cualquier lugar del pueblo; la suerte del tren estaba echada, el cierre definitivo de las instalaciones desde la Mezquita hasta Ayamonte se produjo el 27 de Septiembre de 1987.

Fotografías: Robert Brigde


domingo, 18 de julio de 2010

Historia Ferroviaria


En este número de la revista se publica un trabajo de Juan Manuel Pérez López y José Antonio Gómez Martínez sobre las minas de la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva y el ferrocarril El Carpio-Valdelamusa. Este trabajo los autores lo han dividido en dos entregas, de las cuales se ofrece la primera en este número. Según reza la introducción al artículo, los autores pretenden desarrollar la historia de este ferrocarril minero onubense, analizado en varios trabajos pero con una serie de errores que se han ido repitiendo con los años. La compleja historia empresarial de las minas y el ferrocarril minero vinculado han contribuido a estas carencias en el conocimiento de este trazado, y los autores pretenden solventar con este denso trabajo (sólo esta primera parte tiene 47 páginas) estos errores y aspectos no desarrollados hasta la fecha. El trabajo desarrolla con minuciosidad toda la historia de las minas vinculadas al ferrocarril, con su historia empresarial, los protagonistas humanos de su gestión, cerrando esta primera entrega con unas primeras, aún breves, aportaciones sobre el propio ferrocarril, invitando al lector a descubrir el resto de la historia en la siguiente entrega. Planos, fotografías (actuales e históricas), croquis, reconstrucciones gráficas de las antiguas minas, tablas… acompañan al texto para dar más precisión y color a este atractivo trabajo.