sábado, 26 de marzo de 2011

Escuela de Minas de Huelva

En el año 1873 comenzaba, bajo los auspicios de una sociedad británica, el mayor negocio de la minería europea en tiempos modernos: la compra por ochenta y siete millones de pesetas y por un espacio de noventa y nueve años, de las Minas de Riotinto. Cabe pensar que en la provincia de Huelva, en la que existían cientos de registros mineros, aunque la mayoría no correspondieran a explotaciones de gran importancia, surgiera en la juventud estudiantil una inquietud hacia estudios que estuviesen íntimamente relacionados con la industria minera. En las minas con compañías extranjeras era necesario, pues, especializar al obrero para que en el futuro pudiera alcanzar puestos intermedios entre los ejecutivos y la mano de obra española, que aceptaría de mejor grado una orden de otro español que la que le llegara procedente de un extranjero.
El ilustre onubense, D. Manuel Vázquez López, en colaboración con los ingenieros de Minas, Sres. Cortés Cicero, Pizarro y Gonzalo y Tarín, convencidos de esta necesidad y de la importancia que tendría en el futuro un centro docente del que salieran hombres especializados en la industria minera, comenzaron a gestionar ante las autoridades y las diversas compañías mineras de la provincia la creación de una Escuela para tal finalidad.
Este Centro se abre como Escuela de Capataces de Minas por Real Decreto de 22 de febrero de 1901, aprobándose su reglamento por Real Decreto de 6 de agosto de 1901, dependiendo de la Dirección General de Minas. Su primer director fue Manuel Cortés Cicero, como hemos observado, co-fundador de la Escuela.
La Escuela de Facultativos de Minas, se abrió en el año 1.902, matriculándose el primer año 49 alumnos. Sesenta años después se crea la Escuela de Peritos de Minas (Escuela Técnica de Grado Medio), sustituyendo a la anterior. En sus 60 años de vida dicha Escuela dio unos 1.000 facultativos. Al pasar la carrera al Peritaje, se aumentaron las materias de estudio hasta tal punto que el perito podía optar al ingreso directo en el selectivo de las Escuelas Superiores, es decir, de la carrera de Ingeniero. Anteriormente a este cambio, sólo se impartían clases los sábados y los domingos (cuando descansaban los obreros, viniendo a Huelva en el último tren de maercancías y regresando el domingo o lunes en el primero que subía hacia Riotinto), pero el nuevo régimen (como Escuela Técnica) obligaba a una escolaridad diaria, con un nº de clases teóricas igual al nº de clases prácticas. Muchos de aquellos alumnos eran trabajadores de minas, que se desplazaban a Huelva en esos días para asistir a las clases. Por ello, la Dirección General de Enseñanza Laboral (pues la carrera de Facultativos pasó a depender de ésta) siguió permitiendo el horario de fines de semanas, tan beneficioso. Estos estudios tenían fácil colocación una vez terminados, ya que no sólo contaban con el campo de acción de la propia mina, sino también con todas las industrias derivadas del tratamiento de minerales, así como en las fábricas y talleres siderúrgicos. Sus alumnos también estarían capacitados para desempeñar cargos directivos en toda la rama de la construcción. El Edificio de la nueva Escuela se hallaba emplazado en Alameda Sundheim, nº 8, en un agradable y pintoresco lugar rodeado de arboleda y jardines. Tenía dos plantas. En la planta baja había 5 aulas y 1 laboratorio, y en la segunda planta había 3 clases, 1 biblioteca y 1 museo completo de minerales.

jueves, 24 de marzo de 2011

TODA UNA GENERACIÓN

Wilhelm Sundheim


Sundheim aterrizó por Huelva, desde su Alemania natal allá por el año 1865, y junto con su socio Heinrich Doetsch funda una de las compañías mercantiles más prósperas de la época e interviniendo en la industrialización de la provincia. Llegó a España por mediación de Jorge Riecken, que más tarde llegó a ser su cuñado. En 1880 fue nombrado hijo adoptivo de la ciudad de Huelva. Entre sus actuaciones más notorias prevalecen la construcción de la Casa Colón, fundador de la Sociedad Colombina Onubense, el FC de Zafra-Huelva, el FC de Riotinto, la línea Sevilla-Huelva y fue intermediario en la venta de las minas de Riotinto a los ingleses, así como precursor del impulso turístico de Punta Umbría, todo un personaje!. Amén de estas actuaciones también intervinieron en la compra y denuncios mineros en nuestra provincia donde, en el caso que nos ocupa, destaca en 1884 el arrendamiento de las minas de Cabezas del Pasto por parte de Riecken a la compañía The Bede Metal.

En 1893 tuvo lugar el arrendamiento de minas Herrerías por parte de los hijos de Sundheim, Carlos y Justa Sundheim a la Bede Metal. En 1905 la familia Sundheim recupera el control de las minas y el FC del Guadiana, ampliando el trayecto primitivo desde el Puerto de La Laja-Cabezas del Pasto hasta Minas Herrerías. En 1951, Carlos Sundheim Díaz-Trechuelo (nieto de Sundheim e hijo de Carlos Sundheim) junto con Jorge Doetsch y Sundheim (también nieto e hijo de Justa Sundheim) y los bancos Urquijo y Vizcaya llegan a fundar en Huelva la compañía Minas Herrerías, S.A.. El último eslabón (4ª generación) presente en Herrerías de esta familia se completa con los trabajos realizados en los últimos años de actividad minera de Carlos Sundheim Losada (bisnieto del personaje en cuestión), que para muchos de los trabajadores de esa etapa en Minas Herrerías era conocido y querido como Carlitos Sundheim.


domingo, 20 de marzo de 2011

El Manganeso en la Provincia de Huelva

MINA EL TORO (Puebla de Guzmán)

Para tener una idea de la antigua actividad minera del manganeso en las minas de Huelva, hemos de recurrir, una vez más, a la gran obra de Joaquín Gonzalo y Tarín, por la que se pone de manifiesto que ésta se inició en el año 1858 en dos minas situadas en el término de Villanueva de los Castillejos, a las que siguieron otras del mismo término y Puebla de Guzmán. Pero de todos los registros mineros, el más importante y en el que se llevó a cabo la actividad minera de explotación del manganeso para su exportación fue en la mina “El Toro”.
El terreno que ocupa esta concesión denominado "Barranco de El Toro”, se halla a una distancia de 12 kilómetros de Puebla de Guzmán, unido por la carretera de Ayamonte-Aracena y una pista de 6 Kilómetros de la mina "EL TORO”.
El primer registro minero de manganeso data del 28 de febrero de 1859, para la mina “La Virgen de B
ella”, cuyo solicitante fue D. Modesto Sánchez. El último tuvo lugar el 4 de julio de 1974 para la mina “San Cristóbal”, solicitado por D. Pedro Ponce Ponce.
Según datos extraídos del Archivo Histórico Provincial de Huelva, Puebla de Guzmán tuvo 347 registros mineros de mineral de manganeso, de entre los cuales 20 fueron permisos de investigación, 16
concesiones de propiedad y tan sólo 3 concesiones de explotación (todas ellas llevadas a cabo por la Sociedad Hijos de Vázquez López). Aparecen nombres de minas como Santa Rosa, La amistad, La Malutera, La Becerra, La Vaca, San Pedro, El Novillo, El torito, Santo Domingo, Virgen de la peña, San Ignacio, La codiciada, Aventurera, etc. Este grupo minero fue propiedad de Hijos de Vázquez López, está constituido por "El Toro" núm.7.591, "Ampliación a “El Toro", núm.13.128, "2ª Ampliación a El Toro", núm. 13.214 y "3ª Ampliación a El Toro", núm.13.375.
La concesión estuvo com
puesta por 78 pertenencias (PERTENENCIA MINERA: ha sido la unidad fundamental del Dominio Minero. Tanto sus dimensiones como el número de Pertenencias que constituían el Dominio han ido variando a lo largo de la Historia, de tal forma que, según la Ley de Bases de 1.868, se establece la Pertenencia Minera como un paralelepípedo de profundidad ilimitada y de base un cuadrado de 100 metros de lado. Una concesión debía de tener al menos cuatro Pertenencias yuxtapuestas), formando un rectángulo con los lados mayores de 1300 metros y orientados en dirección E-O y por los menores de 600 metros en dirección N-S aproximadamente.
Las labores de El Toro pararon en febrero de 1960 como consecuencia de la desaparición del Consejo Ordenador, al igual que aconteció en las demás minas que explotaba Hijos de Vázquez López,
pero afortunadamente se reanudaron los trabajos, aunque con ritmo restringido, en agosto de 1961, hasta su caducidad.

sábado, 19 de marzo de 2011

VÍA VERDE DEL GUADIANA

Transcurre por el trazado del ferrocarril de Mina Herrerías- Puerto de La Laja. Fue acondicionado en el año 2001 gracias a la iniciativa de la Mancomunidad de Municipios Beturia. Su proyecto original comprendía todo el tramo ferroviario de aproximadamente 32,5 kms, aunque quedó reducido a su último tramo entre la Mina Isabel y el Puerto La Laja, con una longitud total de 17 kms.

La provincia de Huelva, con más de 5000 años de minería se vio inmersa a partir del siglo XIX en la revolución industrial y, uno de los hechos históricos que tuvieron lugar fue la implantación del ferrocarril para el transporte de mineral. Huelva llegó a cont
ar con más de 600 kms de trazado ferroviario minero, esto sin contar las “playas” de los trazados interiores de las minas (sólo Riotinto tenía más de 234 kms), por lo que le dio un gran auge al transporte que anteriormente se venía haciendo a lomos de caballería. Hoy día sólo cuenta con los trazados ferroviarios activos, como la línea de pasajeros de Huelva-Zafra y la de Sevilla-Huelva, pero los trazados ferroviarios mineros se encuentran en su totalidad desmantelados o cuasidesmantelados. Es a partir de la puesta en funcionamiento del programa de Vías Verdes, cuando se ha podido recuperar dichos trazados lejos de su uso primitivo, pero sí como una nueva alternativa de uso turístico vinculado a los paisajes mineros que recorre. Es por tanto que consideramos de gran interés, no sólo las vías verdes que hemos comentados, sino aquellos trazados que aún no están transformados como un nuevo eje de turismo minero, siempre y cuando estas tengan un uso óptimo a tal fin y su correspondiente mantenimiento.

domingo, 13 de marzo de 2011

Vía Verde de Riotinto


Como prolongación de la vía verde de los Molinos del Agua, se encuentra el tramo comprendido entre Valverde del Camino y Riotinto. Este tramo, que tenía el mismo ancho que el ferrocarril del Buitrón, era utilizado por los trenes de Riotinto para el transporte regular de mercancías desde Valverde del Camino a Riotinto. Es un tramo que se unía al ramal Nerva-Riotinto-Zalamea en la estación de Zalamea Vieja. Fue clausurado en 1968 a los viajeros y en 1978 definitivamente cerrado.


miércoles, 9 de marzo de 2011

VÍA VERDE DEL ODIEL

Transcurre por la prolongación del ferrocarril del Buitrón, desde Zalamea la Real hasta Mina Concepción. Este tramo en un principio tuvo un ancho de vía de 0,76 m, que era inferior al general de la línea (1,067 m). Originalmente el tramo iba dirigido hacia mina Poderosa, pero hacia 1906, coincidiendo con el cambio de ancho de la vía, el tramo Tintillo-Poderosa quedó como ramal, prosiguiendo el trazado principal hasta Mina Concepción, con un recorrido total de 13, 5 km. Al igual que el resto del ferrocarril del Buitrón, el tramo Zalamea-Mina Concepción tuvo una gran cantidad de pequeñas líneas mineras, que enlazaban con éste a través de grandes planos inclinados que iban sorteando las escarpaduras que los ríos Tintillo y Odiel labraron en las sierras. El tramo quedó clausurado en 1969 tras el declive sufrido durante la Guerra Civil y, sólo se utilizó para el transporte de mineral.

miércoles, 2 de marzo de 2011

VÍA VERDE MOLINOS DE AGUA

Transcurre sobre el antiguo trazado del ferrocarril Buitrón-San Juan del Puerto, estando semi-acondicionada el tramo San Juan-Valverde del Camino y, pendiente su expansión y unión con la vía verde de Riotinto. El ferrocarril del Buitrón, construido por la compañía United Álcali Co. Ltd. En el año 1868, fue el primer ferrocarril minero instaurado en nuestra provincia, después del fallido proyecto del ferrocarril de Riotinto. Llamado de los Molinos del Agua debido a su paso por el arroyo Renegoso (término municipal de Beas) que con sus aguas daba fuerza a las turbinas de una sucesión de molinos que eran utilizados para moler las cosechas y que hoy se están recuperando para el reconocimiento de aquellas antiguas artes. De interés histórico hay que destacar la Casa Dirección de Valverde del Camino, que fue sede de los ingenieros jefes vinculados al ferrocarril y que actualmente ha sido transformada en Museo, tomando por nombre “Museo Casa Dirección de Valverde del Camino”, donde se exponen datos y motivos sobre la etnología de la ciudad y el paso de los ingleses por la misma.





sábado, 26 de febrero de 2011

VIA VERDE DEL LITORAL

Está localizada sobre el que fue el trazado ferroviario de la línea Gibraleón-Ayamonte. Esta línea nació con fines internacionales, planteando una conexión directa con Portugal, donde la conexión más cercana la tenía a la altura de Badajoz. El proyecto de este trazado ferroviario fue acometido por el Estado español y fue inaugurado en 1938. Primeramente tuvieron su utilización los trenes de mercancías y posteriormente se abrió el servicio de viajeros. La línea fue gestionada por RENFE que finalmente suspendió su tráfico en 1988, aunque cabe pensar que hubiese corrido otra suerte si se hubiera construido en ese tiempo el puente sobre el río Guadiana, aunque también hay que decir que en Portugal también quedó frustrado el trazado del ferrocarril que desde Setúbal y Faro, llegaba hasta la localidad de Vila Real de Santo Antonio. En 1998 se comienza a realizar ciertos trabajos que facilitaron de algún modo su uso para cicloturistas, caminantes y jinetes, a partir de la inversión realizada por el Ministerio de Medio Ambiente y otros del fondo de Cohesión de la Comunidad Económica Europea, actualmente se encuentra en un proceso acelerado de uso indebido y abandono por parte de los ciudadanos y las distintas corporaciones municipales, dando lugar a la desaparición del consorcio de la Vía Verde a finales del 2001 y especulando, por parte de algunos ayuntamientos, en anunciar planes para urbanizar esta franja de terrenos.


miércoles, 23 de febrero de 2011

BIC PUERTO DE LA LAJA

El Consejo de Gobierno ha acordado inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Lugar de Interés Industrial, el muelle-cargadero y núcleo urbano del Puerto de la Laja, el antiguo trazado del ferrocarril minero y el poblado de la Cañada del Sardón, en el municipio onubense de El Granado.

Este conjunto, representativo del patrimonio industrial de los siglos XIX y XX en la provincia de Huelva, ocupa una superficie protegida de 24,8 hectáreas y abarca tanto los barrios mineros de la Laja y del Sardón, con su singular organización en 'cuarteladas'; el muelle-cargadero de mineral a orillas del río Guadiana, y la línea de ferrocarril que comunica ambos asentamientos, hoy convertida en vía verde.

Todo el complejo minero asociado a estas instalaciones fue promovido fundamentalmente por dos compañías extranjeras; la inglesa 'The Bede Metal & Chemical Company Limited', en el siglo XIX, y la francesa 'Société Anonyme Saint Gobain, Chauney et Cirey', a principios del XX.

El muelle-cargadero del Puerto de la Laja se construyó en 1858 para dar salida al mineral extraído de las minas de Herrerías, La Isabel, Cabeza del Pasto y Santa Catalina, localizadas en los términos de El Almendro, Puebla de Guzmán y El Granado.

Sus instalaciones, que fueron ampliadas y modernizadas en la segunda década del siglo XX, aprovechan la pendiente natural de la ribera y constan de tres partes escalonadas bien diferenciadas: la plataforma donde se asentaba la maquinaria, de 150 metros de longitud y adaptada al perfil curvo del cauce fluvial; un segundo espacio de nivel intermedio que servía para acopio y recepción del material, y el edificio de almacenaje.

'CUARTELADAS'

La construcción de este muelle-cargadero originó la fundación, en el último cuarto del siglo XIX, de un asentamiento que aún conserva parte de la trama urbana y del caserío originales. El núcleo se caracteriza por las 'cuarteladas', una tipología de viviendas mineras de reducidas dimensiones y organizadas en hileras paralelas. Junto a estas edificaciones sencillas, de una o dos plantas, sobresalen otras de mejor factura, como la antigua casa del ingeniero, la capilla o la casa de los curas. Parte del conjunto ha sido rehabilitado para su actual explotación turística.

Por su parte, el poblado del Sardón surgió a finales del siglo XIX como un pequeño asentamiento para el almacenaje y carga de mineral, cuando funcionaba el cable aéreo que transportaba el material hasta el Puerto de la Laja. La construcción en 1912 del último tramo del trazado ferroviario provocó su transformación en estación de ferrocarril. En la actualidad, el núcleo conserva el alzado de los muros de las viviendas cuarteladas.

El decreto de protección aprobado por el Consejo de Gobierno incluye finalmente la antigua línea del tren minero entre la Laja y el Sardón, de 11,5 kilómetros de longitud y obra del ingeniero alemán Guillermo Roëdiguer Zemmermann, que también participó en los trazados de Buitrón, Riotinto y Huelva-Zafra. Entre las estructuras que aún persisten en esta vía destacan los puentes del Paraje de la Fragua y de Charco Lobo.

Las instalaciones de esta línea férrea, el muelle-cargadero del Guadiana y los poblados del Puerto de la Laja y El Sardón, testimonios de la intensa actividad minera de la provincia de Huelva en los dos últimos siglos, forman parte de un abundante patrimonio industrial legado por compañías extranjeras, generalmente inglesas, que también dejaron su huella en otros enclaves onubenses como Minas de Riotinto, Nerva, la Zarza, Tharsis, el Perrunal y el Lagunazo.

SEVILLA, 22 Feb. (EUROPA PRESS)