domingo, 30 de agosto de 2015

HUELLAS BRITÁNICAS EN ZALAMEA LA REAL



Son muchas las huellas que aún persisten de la antigua e inglesa Compañía de Rio Tinto y que, evidentemente, ocupó un período histórico amplio muy conocido en toda la zona.
 

Fotocomposición realizada de algunas de las huellas de la RTCL en la provincia. Fuente: Fieldwork Riotinto.

Quizás, profundizando en esas huellas, algunos de nosotros nos limitemos  a situar la mayor parte de ellas, lógicamente, en Minas de Rio Tinto, como población donde se ubicó mayoritariamente  la colonia extranjera que conformaba el nivel superior de mando del ente, pero obviando que determinados y/o, similares muestras, quedaron también grabadas en municipios vecinos.

Al hilo de lo citado, es llamativa (valga el ejemplo) la Estación del ferrocarril RT-Zalamea inaugurada el 6-6-1904, plasmada actualmente en su centenario reposo, por los pinceles de Toti, -artista local que con sus famosos trabajos trasciende ya, (como Alcaide, en Nerva) el ámbito provincial- y cuyo edificio no disimula su foráneo diseño, hermanado con los de similares puntos en la misma línea férrea.
 
Inauguración de la Estación de Zalamea la Real en 1904. Col. Particular

Igualmente, desde la panorámica que ofrece el popular Pilar de Zalamea se visualiza en un altillo del terreno, donde se alzó hacia 1903, la construcción de ladrillos con amarillento color que debió servir como mercado.
 
El Pilar y al fondo el Mercado donde se celebró el banquete de la inauguración de la línea férrea. Col. Particular

Posiblemente, para acoger las "obras sociales" que promovió en la zona RTCL, a través de aquél durísimo Director, Mr. Arthur Carlyle, haya alguna más pero menos conocida. No obstante, las citadas perviven y ello es, meritorio de un pueblo.

No ocultas, aunque sin duda poco conocidas, la gente y tierra de Zalamea con sus empedradas calles y amplias casas con huerto desde el que penetraban los olores de entresacadas hortalizas, mezclados con el aroma del nardo y jazmín, le hacían hogar ideal donde mitigar la jornada de trabajo, tras el regreso de la Mina, degustando la clásica "manguara '', en asiento de cómoda silla de enea, y siendo testigos ambas partes (tierra y gente) del lugar donde han quedado impresas otras huellas humanas, en contraposición a las materiales, anteriormente descritas.

Entonces, ¿No valdría un apellido como el de GILBERT para afianzar lo expuesto?

Ocupado en la búsqueda de su origen y arribo a Zalamea es necesario recorrer un largo camino que, rebasando frontera, nos sitúe en el sur de Inglaterra, concretamente en Breage, localidad muy cercana al distrito minero comprendido entre Cambome y Redruth, donde el estaño y otros metales aprovecharon compañías como la East Pool, además de inventar o introducir las bombas Cornish, ingenios empleados más tarde en las explotaciones de Rio Tinto.

El agotamiento de yacimientos fue motivo de desempleo para la mano de obra ocupada hasta entonces allí y, consiguientemente, su dispersión hacia lugares de posible recepción y establecimiento familiar.

Como tantos en situación similar, Nicholas Gilbert, minero-picador nacido en 1829 en Breage, casado con Terence Thomas, de la misma edad y padres de 7 hijos (Elizabeth, Mary, John, Terence, Richard, Joseph y Thomas) aceptó ser contratado el 7 de Agosto de 1879, por la Rio Tinto Co., Ltd. para trabajar en su ocupación habitual, en Minas de RT (España) con salario de 120 libras/año e inclusión de vivienda, propiedad de la misma, en el barrio de San Dionisio.

Allí también encontraron trabajo sus hijos John, Richard y Thomas (todos como mineros del interior). Imaginamos que su trayectoria laboral debió ser normal, así como la conducta cívica llevada a cabo en una comunidad cerrada y condicionada al estatus social impuesto por la empresa propietaria para la que trabajaba. El cumplimiento de esta última, suponemos fue aceptable cuando en el año 1891, fatídico para él, desempeñaba el cargo de Capataz y devengaba un sueldo de 250 libras/año. Pero la "Hermana Muerte" le visitó el 16 de Marzo del mismo, sacándolo de este mundo al padecer la bronquitis que, presumiblemente arrastraba desde algún tiempo (¿posible silicosis?).

Está documentado que su asistencia y tratamiento no fue adecuada y la responsabilidad recayó en el Jefe del Deptº Médico, Dr. Raymond Courteen quien había organizado eficazmente el servicio médico de la Cía., pero que, precisamente en el caso que nos ocupa, recibió una grave censura del Consejo, informado de su reprobable actuación médica.

Al margen detalles y elucubraciones, la conclusión derivó en el deterioro de imagen del Dr. Courteen y el traslado del cadáver de Gilbert al Cementerio de San Sebastián en Huelva, según consta en el Registro Nº 62 de "Burials in the British Protestant Cemetery at Huelva -in the Diocese of Gibraltar".


Tumba de Nicholas Gilbert en el cementerio británico de Huelva, junio de 2015. Foto: Emilio Romero

Aunque de forma repetitiva es la primera, pero no la última vez, que el apellido lo encontraremos en Zalamea.

JOHN GILBERT. - Anteriormente citado como primer hijo varón de Nicholas. Nacido como su padre, en Breage, ingresó en la RTCL, en 12 de Abril de 1880, como entibador en el Deptº de San Dionisio con un salario de  96 libras/año.

Casó el 23 de Junio de 1883 con la zalameña, ANA WERT LIBRERO en la Parroquia de Sta. Bárbara, cuya unión fue bendecida por D. Antonio Muñoz Arteaga (aquel sacerdote que recreara Alcaide en su célebre cuadro de la masacre de 1888) cuando contaban 22 y 21 años respectivamente y viviendo en el Nº 12 del barrio de San Dionisio, domicilio en el que les nació un varón, llamado Juan Francisco, fallecido a corta edad, por angina, el 2-3-1884 siendo sepultado en el cementerio católico del mismo RT.

Posiblemente no sea demasiado mal pensar que la imperante "normativa social" llevada con rigor por la comunidad de la que John procedía, no era aceptado un "matrimonio mixto"...(¿Tal vez fue Ana una doméstica que enamoró al inglés o quizás el ardor juvenil de él olvidó las reglas...?.)

En cualquier caso, un año después de la pérdida de aquel primer hijo, es constatable que el joven matrimonio anglo-hispano trasladó su domicilio a Zalamea, dejando atrás  el problemático barrio de San Dionisio con sus infectos desagües y foco de enfermedades difíciles de erradicar, según lo consideraba el Dr. Courteen en informe que obra en los libros del archivo del Depto Médico de la época y, en la actualidad, custodiados por el Dr. Saldaña Manzana.

Aparte hipótesis de motivos barajados para el cambio de domicilio, -Desde San Dionisio a Zalamea- escasa duda ofrece admitir el beneficio que supondría para el devenir diario del matrimonio, a más de nacerle ya en Zalamea el 30 Abril de 1885 su segundo hijo, al que llamaron JOHN FRANCIS, asentado con el Nº 161 en el Registro de nacidos en el Vice­consulado británico de Huelva, como súbdito inglés (era común en el siglo XIX designar con el mismo nombre al hijo nacido con posterioridad al inmediato fallecido). Afortunadamente no fuimos contemporáneos a él, pero la imaginación es libre y si se mantiene dentro del debido respeto, las opiniones individuales solo pueden ser recíprocas. Por tanto, lo que seguirá deberá interpretarse como  simple soliloquio:

"En el transcurso de los años su especialización en los distintos trabajos mineros, lealtad a la Compañía, e igualmente concitando sobre sí la nacionalidad, que nunca perdió, debieron ser reconocidas condiciones para su promoción como Capataz y cuya presencia fotográfica quedó registrada, en la toma realizada hacia 1906 donde figura junto a todo el Staff inglés de la época, que preside el Director, Neil  Kennedy, en la segunda fila por arriba a la derecha de la misma con reloj de cadena sobre pecho.

Fotografía del Staff de la RTCL, realizada en 1906. En el centro Mr. Neil Kennedy. Col. Particular

Físicamente, su posado en ella denota a un ser de fuerte complexión, orgullosamente de aparecer entre compatriotas y muy a tono con la idea que particularmente tenemos, de determinados Capataces supervisando los antiguos tajos de mineral”.

El destino, que a cada cual nos reserva impredecibles consecuencias, fijó en el año 1913 el final de la vida de John Gilbert, arrebatada de forma trágica en el pavoroso incendio que surgió en el Pozo Alicia en la fría madrugada del 1 de Noviembre de dicho año.

Al ser de comunión católica, su enterramiento se realizó en el antiguo Cementerio de Rio Tinto, (hoy desaparecido) y señalizado el lugar con lápida idéntica a las erigidas para sus compatriotas, dos de las cuales aún se alzan hoy en el Cementerio inglés de Bella Vista.

Con ocasión del posterior fallecimiento de su esposa, ANA WERT LIBRERO, sus restos fueron exhumados y trasladados al Cementerio de Zalamea, donde como se verá se hallan, mismamente, los de su hijo JOHN FRANCIS.

Tengo para mí que, si al hallar vestigios de huellas estas se abandonan, deben compararse con apasionante libro abierto pero con inconclusa lectura. Por tanto, sopesando la longitud del camino a recorrer, las "marcas" ya encontradas incitan a su seguimiento.... y donde ellas finalizan nos llevan a ese inglés de Zalamea que fue, en versión española: JUAN FRANCISCO GILBERT WERT

Anteriormente quedó anotado les nació a sus padres, John y Ana, en Zalamea el 30-3-1885. Un escueto apunte en el viejo Libro de empleados extranjeros, de la Compañía,  detalla su nombre  y edad de  14 años, trabajando  en San Dionisio en 1899 si bien, se desconoce continuó al servicio de la misma, puesto que no figura en el listado general que data de 1914

Tenemos documentado el parentesco de primo-hermano que le unía a los dos hijos de su tía carnal, PATROCINIO WERT LIBRERO, (también residente en Zalamea y casada con otro inglés)

Añadir poco más de su discurrir en vida y sólo precisar que casó con Lorenza González Perea y, al fallecer el 22-12-1916 como consecuencia de "colapso cardiaco" en la calle Leandro Martínez, de la  repetida población, no tuvieron sucesión, según expresa su Acta de Defunción.

Podemos concluir que el seguimiento de las huellas GILBERT obligó a retrotraemos hasta dar con su abuelo Nicholas en Huelva, para finalizar en el Cementerio Municipal de Zalamea la Real donde un panteón cubierto, en la parte derecha de la entrada, indica el enterramiento de la Sra. ANA WERT LIBRERO, fallecida en 1923, además de los restos de su esposo e hijo.

Detalle del libro de enterramientos del Ayuntamiento de Zalamea la Real. Agradecimiento a Rafael Pichardo Pulido

Reiterar que esos restos fueron exhumados de lugares anteriores para, finalmente, en este últimos, compartir la paz eterna en la misma tierra que en vida unió a los tres. A pesar de lo cubierto por el polvo, no fue tan denso como para borrar unas huellas inglesas en tierra, tan andaluza como Zalamea.


Pedro Real y Emilio Romero

martes, 18 de agosto de 2015

Porqué debemos recuperar el muelle de la Cía de Riotinto?

El embarcadero más importante construido por los ingleses en España es sin duda el de la compañía de Rio Tinto, en la margen izquierda del río Odiel, en Huelva.

Dos ingenieros ingleses intervinieron en la construcción del embarcadero de minerales de RTC en Huelva, uno como diseñador y crea­dor de la idea y el otro como ingeniero a pie de obra, vigilante de los trabajos: Sir George Barclay Bruce nacido en Newcastle en 1821 y Thomas Gibson nacido en Tarsdon, Northumberland, en 1843, el cual trabajó en los muelles de Londres y otros puertos ingleses con estructuras de pilotes roscados o que le hizo adquirir gran experiencia en este tipo de construcciones. En 1868 fue nombrado miembro de la I.C.E., fue ingeniero residente en el Reneough Bridge en Newcastle donde lo conoció Bruce que le propuso ser director de la obra del muelle de la Rio Tinto Company en España, aceptando Gibson que se incorporó a Huelva en julio de 1874.

El muelle se puso en marcha en marzo de 1876 y se cerró en mayo de 1975, casi un siglo después. Aproximadamente 130 millones de toneladas de mineral se han embarcado por él a lo largo de su dilatada etapa de actividad.

En los años 70 del pasado siglo y para ejecutar el paseo marítimo de la ría de Huelva, se desmontó un tramo de 50 metros aproximadamente, lo que ha dejado desconectados los dos sectores de la obra, el realizado en tierra y el que se eleva sobre el río Odiel.
Muelle Embarcadero de la Rio Tinto Company Limited. / Foto: Emilio Romero.
Muelle Embarcadero de la Rio Tinto Company Limited. / Foto: Emilio Romero.

Pero lo más importante para el futuro del muelle ha sido sin duda la toma de conciencia por parte de la ciudad de Huelva del valor de este embarcadero como monumento histórico y declarado como Bien de Interés Cultural, expresión máxima de la arqueología industrial británica del XIX.

Consecuencia de ello, han sido los dos proyectos de rehabilitación del muelle, uno de ellos llevado a cabo en el sector que se adentra en la ría y otro en el tramo de tierra adentro, que han permitido recuperar buena parte de la estructura de este artefacto industrial, hoy declarado bien de interés cultural. En el primero de ellos se ha rehabilitado su estructura metálica y se encuentra a la espera del montaje de las viguerías y plataformas de madera. El tramo terrestre se encuentra totalmente terminado, a excepción de su arranque ejecutado en madera, y permite pasear hoy por encima de la gran estructura, en espera de la unión de sus dos partes para poder adentrarse paseando sobre la ría onubense a bordo de este gran barco varado, que nos retrotrae a los tiempos nostálgicos de la tecnología británica del siglo XIX, y al esplendor de aquellos embarcaderos, diseñados en unos casos para el embarque del mineral y en otros para el ocio de los visitantes, dándose aquí el caso de que el muelle de Riotinto, una vez finalizada su actividad industrial, pueda iniciar una segunda etapa de vida como muelle de ocio y recreo para orgullo de los que supieron conservarlo y legarlo a la posteridad.

Importante sería que se pudiese completar definitivamente el tramo desmontado, pudiéndose contemplar así el muelle en una sola pieza como primitivamente era y, aún cabe la posibilidad de darle aún más énfasis de su utilización con la colocación de alguna de las locomotoras de vapor existentes en Riotinto.

Huelva Buenas Noticias, 7/8/2015

miércoles, 8 de julio de 2015

B.I.C. para qué???

La reforma de una casa reabre el debate sobre la conservación del Barrio Obrero.


 Vivienda en obras del Barrio Obrero, declarado BIC por Cultura en 2002 a petición del COAH.
El respeto por el patrimonio y la obligación de dar respuesta a las necesidades de los propietarios de las viviendas son variables de una ecuación que, tal y como ocurre en el Barrio Obrero, no siempre casan bien. Las obras de rehabilitación de una vivienda en el Paseo Sur -paralizadas el 14 de mayo por exceder lo autorizado y aprobadas el 25 de junio por la Junta tras presentar los propietarios la documentación relativa a la ampliación de la licencia- han reabierto el debate en torno a la preservación de este Conjunto Histórico victoriano que permanece inmerso en un singular vacío legal en materia urbanística.

Porque, a pesar de ser un Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2002, el Reina Victoria no cuenta con un plan especial -norma de ámbito municipal- que regularice y sistematice las actuaciones que se llevan a cabo, lo que ha acarreado, con el paso de los años, la degradación y pérdida de los valores patrimoniales del barrio, así como que los vecinos tengan que afrontar más de un problema a la hora de adaptar sus edificaciones a las necesidades actuales.

La tutela de esta zona residencial, testimonio de la presencia británica con motivo de la explotación de las riquezas mineras de la provincia onubense, corresponde a la Delegación de Cultura que, a través de la Comisión de Patrimonio, autoriza las intervenciones a llevar a cabo y así lo notifica al Consistorio para que otorgue los pertinentes permisos. Sin embargo, el artículo 4.2. de la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz determina que "corresponde a los municipios la misión de colaborar activamente en la protección y conservación de los bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz que radiquen en su término municipal, en especial a través de la ordenación urbanística, así como realzar y dar a conocer el valor cultural de los mismos".

Pero el Plan Especial del Barrio Obrero, que debía haberse redactado en 1993, sólo dio su primer paso, el estudio previo, debido a la falta de consenso con los vecinos. El Ayuntamiento tuvo incluso que devolver los 60.000 euros de la subvención otorgada por la Junta para redactar la citada normativa.

Según explica la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva (COAH), Noemí Sanchís, ante la carencia de este plan, la Junta y el Ayuntamiento dan luz verde a las actuaciones tratando de dar salida a las necesidades de los vecinos, permisos que sistemáticamente cuentan con informe negativo del Colegio porque, al no estar aprobado el Plan Especial del Barrio Obrero, "no son autorizables las actuaciones encaminadas al mantenimiento y ornato de las edificaciones existentes". Por eso Sanchís considera "urgente" (y en este sentido insta al Ayuntamiento a tomar cartas en el asunto), la redacción de una normativa hábil y "que no sea tan rígida como para que la ciudadanía se tenga que saltar las normas ni tan flexible que haga que se deteriore el patrimonio".

El caso concreto de la vivienda en obras ubicada en el Paseo Sur es sólo un ejemplo más, a ojos del COAH, de lo que viene pasando en este espacio. La actuación llama estos días la atención de los viandantes que acceden desde la Avenida Roque Barcia (colindando con el Colegio Santa Teresa de Jesús) por su envergadura y porque visualmente se aprecia que una parte del cerramiento exterior está demolido.

Según fuentes de la Gerencia de Urbanismo, la licencia de obras para la rehabilitación de la vivienda fue otorgada por el Ayuntamiento de la capital el pasado 13 de abril, tras solicitar el informe pertinente a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, que emitió una resolución favorable con fecha de 3 de marzo.

Las obras en la casa empezaron el 27 de abril pero el 14 de mayo el Ayuntamiento dictó por decreto la paralización, ya que "se habían excedido de lo autorizado". A su vez, se incoó "expediente de protección de la legalidad urbanística y restablecimiento del orden jurídico perturbado", requiriendo al propietario que solicite la legalización de las obras, mediante la presentación de un nuevo proyecto técnico refundido del total de la actuación para su remisión y aprobación por parte de la Consejería de Cultura.

El 20 de mayo presentaron los propietarios la documentación relativa a la ampliación de la licencia de obras, que se volvió a remitir desde el Ayuntamiento de Huelva a la Consejería, que autorizó estas obras de ampliación en la última Comisión de Patrimonio celebrada el pasado 25 de junio. Según precisan desde la Delegación de Cultura, esta resolución favorable fue "notificada a la Gerencia de Urbanismo por fax y por correo el pasado lunes", de modo que el Ayuntamiento otorgará la licencia de obras de ampliación del proyecto al propietario de forma inminente.

No obstante, a pesar de la orden de paralización, el 10 de junio el Ayuntamiento autorizó una serie de actuaciones, como medida de prevención y consolidación de elementos por problemas de seguridad, tanto de la propia obra, como de las viviendas colindantes. Se autorizó así la consolidación para la cimentación parcial de apoyo y ejecución de pared medianera, la ejecución de la pared medianera con su correspondiente aislamiento y la impermeabilización provisional de entrada de agua pluvial del cerramiento con la cumbrera de la edificación colindante, así como medidas de apeo del muro de fachada lateral derecha que asegure su solidez y seguridad de posible vuelco y derrumbe.

Fuentes de la Delegación de Cultura aseguran que la actuación está "bajo control" y "cuenta con el pertinente permiso", al tiempo que recuerdan que "se respetará el aspecto exterior de la vivienda". Respecto a la paralización sufrida, señalaron que durante la ejecución de la obra se produjo el "derrumbamiento fortuito de un muro por levantamiento del tejado", afectando a la medianera del vecino.

Desde Cultura indican que "el vecino afectado presentó alegaciones que fueron resueltas" y se paralizaron los trabajos, injerencia ante la cual "los titulares de la vivienda en obras presentaron la semana pasada dos proyectos: uno para restituir su muro y otro para rehacer el muro del vecino". 
Elena Llompart Huelva Información, 08.07.2015 - 01:00

 

sábado, 13 de junio de 2015

EL RESURGIR DE UN PUEBLO



Huelva, tierra minera, dispuso en su momento de innumerables explotaciones y, por ende, de muchos poblados mineros en las inmediaciones de las minas. Hoy día, mucho de ellos desaparecidos por las ampliaciones de las minas y del que ellos apenas tenemos referencia.
Es el caso del viejo pueblo de Minas de Riotinto del cual hoy día se hace muy difícil tener una referencia física que nos permita saber dónde estuvo ubicado.

Desaparecido totalmente en 1994, dejaba atrás más de 250 años de acontecimientos históricos del resurgir de la minería en la comarca, sepultado y enterrado por la ampliación de la gran mina de Riotinto, dejaba aquellos lugares cuyo recuerdo aún persistían en la memoria de mucha gente.
El declive de este viejo pueblo comenzó a partir del último cuarto de siglo XX, cuando los británicos argumentaron (desde la conveniencias para los intereses de la compañía) el imponente corrimiento de tierras ocurrido en la noche del 10 al 11 de enero de 1908 motivado por la gran explotación de Filón Sur y agravado por las torrenciales lluvias que azotaron al lugar en aquel invierno. Declive que ya fue imparable durante casi un siglo hasta la desaparición total del pueblo en 1994.

Es a partir de la concienciación de un grupo de personas sobre el patrimonio de su pueblo, cuando nace la idea de resurgir de sus cenizas el pueblo antiguo de Minas de Riotinto.
Para ello se elaboró un proyecto presentado en público durante el desarrollo de uno de los cursos de verano de la Universidad de Huelva celebrados en la capilla presbiteriana de Minas de Riotinto, donde se expuso la idea a llevar a cabo de la reconstrucción de dicho pueblo desaparecido a través de las manos de artistas que van confeccionando las distintas partes del antiguo pueblo a una escala acorde a su implantación en los salones cedidos por el Ayuntamiento de Minas de Riotinto, para el Museo del Pueblo.

Además dicho Museo del Pueblo de Riotinto, pretende contar, como cabía esperar, de paneles informativos donde el visitante podría situarse en la maqueta y trasladarse por comparaciones fotográficas a la última década del siglo XIX.




El proyecto, elaborado por José Márquez Trigo fue presentado en el año 2013 y en la actualidad cuenta con un gran grupo de colaboradores que trabajan de forma altruista sobre la construcción de los distintos edificios que en una época formaban parte de este desaparecido pueblo pero que hoy día perdura en la memoria y recuerdos de muchos, por lo que significó en la historia de Minas de Riotinto y que gracias al afán de estas personas en preservar este patrimonio, algún día podremos disfrutar en el Museo del Pueblo de Riotinto.

martes, 2 de junio de 2015

Cementerio Británico de Huelva

Culmina la primera fase de recuperación del cementerio británico de la capital

» Concluidas las obras de limpieza, se iniciará un estudio arqueológico general del cementerio e individualizado de todas las tumbas.
2 junio 2015
La primera fase de las obras han finalizado.
La primera fase de las obras han finalizado.
Redacción. El alcalde en funciones de Huelva, Pedro Rodríguez, y el concejal en funciones de Turismo, Ángel Sánchez, han visitado el cementerio británico, donde el Ayuntamiento ha finalizado la primera fase de las obras de recuperación de este espacio para su apertura al público.
Los trabajadores municipales ya han terminado con las primeras labores de acondicionamiento, consistente en la limpieza de todo el perímetro; y ahora se abordará un estudio arqueológico general del cementerio e individualizado de todas las tumbas.
Esta actuación municipal es fruto de un convenio de colaboración con la Iglesia Anglicana que se firmó el pasado mes de abril y con la que se pretende recuperar y darle un valor turístico a uno de los elementos patrimoniales más importantes del legado inglés, junto con el Muelle de la Compañía Minera de Riotinto, la Casa Colón y el Barrio Obrero.
Una vez finalicen estas tareas por los arquitectos y operarios, el convenio prevé la apertura de este espacio, situado junto al cementerio de La Soledad, para que pueda ser visitado, estableciendo un horario de martes y viernes de 11.00 a 14.00 horas, así como los sábados y domingos de 11.00 a 14.00 horas. Además, previa cita se podrán concertar visitas para grupos.

Huelva Buenas Noticias

domingo, 22 de febrero de 2015

Desde Mina de San Telmo a Australia. Paquita Delprat

Emilio Romero / Mari Paz Díaz. Las minas de la provincia de Huelva durante el siglo XIX y parte del XX fueron un foco de atracción de muchos extranjeros que llegaban a tierras onubenses por su riqueza minera. Sobre todo fueron los británicos los que se instalaron en Huelva, dejándonos parte de su cultura y costumbres, como es sabido. Para comprobarlo, tan sólo hay que revisar parte del rico patrimonio minero que aún se conserva, no sólo en la Cuenca Minera, sino también en otros lugares como la capital onubense.
El Barrio Obrero es el epicentro de la huella inglesa en Huelva.
El Barrio Obrero es el epicentro de la huella inglesa en Huelva.

Sin embargo, se ha escrito poco de los extranjeros que procedieron de otros lugares de Europa, como sucedió, por ejemplo, con Alemania y Holanda. En esta ocasión, traemos el caso de un matrimonio que, después de estar en Tharsis, se asentó en Australia. Sí, una familia que se nacionalizó como australiana, cuya vida merece la pena conocer.
Guillaume Daniel Delprat.
Guillaume Daniel Delprat.

Una historia que comienza con la figura de Guillaume Daniel Delprat (1856-1937), ingeniero, metalúrgico y pionero industrial, que nació el 1 de septiembre de 1856 en la ciudad de Delft (Holanda). Era hijo del Mayor General Félix Albert Theodore Delprat (1812-1888), que llegó a ser nombrado ministro de Guerra, y de su esposa Elisabeth Francina. La familia se mudó a Ámsterdam en 1865, donde Guillaume asistió a una escuela secundaria local.
Desde 1873 a 1877, Delprat desempeñó prácticas de Ingeniería en el malogrado puente Tay en Escocia, cuando asistió a clases de Física y Ciencia en Newport, aprendió Cálculo diferencial e integral y añadió el italiano a su dominio del inglés, francés y alemán. A su regreso a Holanda se cree que actuó como asistente de J. van der Waals, profesor de Física en la Universidad de Ámsterdam. El 4 de septiembre de 1879 se casó con Henrietta Maria Guillermina Sophia Jas en Holanda.
Delprat fue el descubridor de las minas de plata romanas en Huelva.
Parece que Delprat fue el descubridor de las minas de plata romanas en Huelva.

En 1879, este holandés comenzó su carrera minera en España de la mano de la Tharsis Sulphur and Copper Mines. Enérgico y lleno de recursos, ganó mucho renombre por su localización y trabajos en las minas romanas de plata.
Su marcha de Huelva se produce en 1891, cuando reside durante un tiempo en Londres. Por sus publicaciones académicas, como el artículo titulado ‘Extracción de mineral de vetas amplia o masas’, difundido en 1892 por el Instituto Americano de Ingenieros de Minas, se convierte muy pronto en una autoridad minera muy conocida, debido a la expansión de su obra en México y América del norte.
Su llegada a Australia se produjo a través de la ciudad de Adelaida.
Su llegada a Australia se produjo a través de la ciudad de Adelaida.

Su llegada a Australia se produce en septiembre de 1898, después de que en junio de ese mismo año aceptara una oferta para convertirse en asistente del gerente general de la empresa  Broken Hill Proprietary (BHP). En concreto, su lugar de destino fue la ciudad de Adelaida, donde fue recibido por el director general Alexander Stewart, a quien sucedió al año siguiente. La esposa de Delprat y cinco de sus siete hijos llegaron en enero de 1899. Tras un periodo en Broken Hill, en 1904, se instalaron en Adelaida, justo cuando Delprat fue nacionalizado. En esta ciudad permanecieron hasta que en 1913 se mudaron a Melbourne.
Familia de Delprat, en San Telmo (1888).
Familia de Delprat, en San Telmo (1888).

A principios del siglo XX, coincidiendo con una bajada de los precios del mineral y, por tanto, de los beneficios, Delprat desempeñó un papel importante en el perfeccionamiento de una técnica que llegó a ser conocida como el ‘Proceso de flotación de Potter-Delprat’, con la que se revolucionó el tratamiento de mineral de sulfuro, otorgando enormes beneficios. Con estas y otras novedades tecnológicas, Delprat consigue asegurar la rentabilidad de su empresa. Aunque, sin duda, su mayor aportación fue prever el agotamiento de la mina de Broken Hill. Afirmaciones que, sin embargo, le acarrearon graves críticas de algunos sectores mineros.
Fue reconocido como miembro de la Orden del Imperio Británico por sus logros.
Fue reconocido como miembro de la Orden del Imperio Británico por sus logros.

A pesar de ello, los logros de Delprat en Australia continuaron sin cesar. Por ejemplo, en 1911 consiguió que su empresa considerara el establecimiento de una acería utilizando el depósito de hierro perilla. Una técnica que había observado unos cinco años antes en sus visitas a Europa y Estados Unidos. Además, gracias a sus gestiones con los gobiernos de la Commonwealth y Nueva Gales del Sur, se consiguió firmar un contrato en 1912 para la construcción de la acería BHP en Newcastle. Estas obras, que se iniciaron en 1915, fueron una victoria para Delprat, abriéndose en los primeros meses de la I Guerra Mundial. Una actuación que fue reconocida oficialmente en 1918 cuando fue nombrado Caballero o Comendador de la Orden del Imperio Británico (CBE). Durante la I Guerra Mundial, Delprat fue el subcomité original de la Commonwealth Bureau de Ciencia e Industria y miembro de su Consejo Consultivo.
En 1919 vuelve a viajar a Estados Unidos y Europa, poco antes de que en 1921 renunciara a su cargo de director general de la empresa al recibir algunas críticas de su heredero Essington Lewis. Entonces continuó como ingeniero consultor durante dos años más. Fue cuando consiguió que Australia invirtiera en acero de calidad, lo que está considerado como la base de la industria australiana posterior.
Boda de Paquita, la hija nacida en San Telmo.
Boda de Paquita, la hija que al parecer nació en San Telmo.

Retirado ya de la empresa,  Guillaume Daniel Delprat continuó manteniendo una intensa actividad social, por ejemplo, siendo presidente de Rylands Bros Ltd en 1921, miembro activo del Consejo del Instituto de Minería y Metalurgia, que en 1935 le otorgó una medalla, y miembro vitalicio del Hospital Melbourne, entre otros reconocimientos.
Su fallecimiento se produjo el 15 de marzo de 1937 en Melbourne. A su esposa, quien falleció el 5 de diciembre en el mismo año, y a sus hijos les dejó un amplio patrimonio, considerado como una auténtica fortuna.
Paquita, hija onubense de Delprat.
Paquita, hija onubense de Delprat.

Una hija nacida en San Telmo. Curiosamente, una de sus hijas, Francisca Adriana, ‘Paquita’, había nacido en San Telmo, en Huelva -aunque algunas fuentes apuntan a que su nacimiento se produjo en Londres. Esta onubense fue, además, una de las descendientes más emblemáticas de Delprat debido a su casamiento con Douglas Mawson, célebre por ser explorador de la Antártida. Por ejemplo, en el verano de 1911, Douglas fue elegido para dirigir la expedición antártica australiana. La aventura duró 27 meses. De este matrimonio nacieron dos hijas, Jessica y Patricia. Esta última, a su vez, ha tenido otra hija que también tomó el nombre de Paquita, en este caso Paquita Boston. 
Douglas Mawson, su marido.
Douglas Mawson, su marido.

Trabajadora social y escritora, Paquita Delprat o Mawson pasó los primeros años de su vida en Huelva. Fue una persona comprometida a lo largo de su vida, jugando un papel activo con diversas entidades, como universidades, el Liceo, clubes y la Asociación de Salud de Madres y Bebés. Fruto de ese papel, fue nombrada Oficial de la Orden de Oranje-Nassau (1946), en reconocimiento a la ayuda que dio a los refugiados holandeses y OBE en 1951. Además, fue colaboradora habitual de revistas y radios, ya que era una gran oradora. También fue una incansable viajera por Europa y América.
Después de haber sobrevivido a todos sus hermanos, Paquita murió el 26 de mayo 1974. Fue enterrada junto a su marido en el cementerio de St Jude, en Brighton.
Con respecto a Huelva, curiosamente, Paquita Mawson fue autora del libro Visiones de Acero (1958), una biografía de su padre que incluye extractos de un diario de su madre Henrietta. En la obra hay referencias a la provincia onubense. Entre otros fragmentos, dice así: “Nos preguntábamos acerca de la extraña ciudad y me deleitaba con la brillante luz del sol y el hermoso cielo oscuro. Huelva, con sus casas blancas hizo una imagen agradable vista desde el mar. Sol brillante, cielos azules, el maravilloso paisaje, las casas blancas y el azul del Atlántico en la distancia hicieron una profunda impresión en mí, y me encantó España entonces y para siempre. Hicimos un viaje por el río hasta el monasterio en Palos, desde donde Colón emprendió su famoso viaje al descubrimiento de América, y que era exactamente como lo fue en 1500″.
Muelle de Tharsis desde Corrales. El matrimonio se trasladó en tren desde Corrales a Tharsis.
Muelle de Tharsis desde Corrales. El matrimonio se trasladó en tren desde Corrales a Tharsis.

En estas líneas también aparecen referencias a Tharsis: “El Sr. Grothe vino de Tharsis a nuestro encuentro, y después del almuerzo nos fuimos a través de Corrales a Tharsis, nuestro futuro hogar. Algunos kilómetros antes de esta ciudad nos detuvimos, y nuestra locomotora fue cambiada por otra que fue alegremente decorada con banderas y verdor (…). Aquí estaban las casas de los empleados de la Tharsis Sulphur y Copper Company. La mayoría de los empleados estaban en la estación (…) Fue la mejor época del año para llegar. El gran calor del verano había terminado y se acercaba el invierno encantador. La vida en Tharsis era, en 1879 – 1880, muy simple. El sábado por la noche por lo general había un baile en el Casino a la que el director general estaba ansioso de que todo el mundo acudiera”.
Corta de San Telmo y Sierra Pelada. / Foto: www.todopueblos.com.
Corta de San Telmo y Sierra Pelada. / Foto: www.todopueblos.com.

Un relato que continúa de la siguiente forma: “Tharsis son minas de cobre. El mineral se extrae de pozos profundos, aplastado y quemado en teleras, grandes montones alargados. A menudo los vi construir con una base de carbón de leña y matorral. Los quemaron durante seis meses y los vapores de azufre hicieron la vida imposible y desagradable en el barrio. Una cadena de colinas protege la localidad de Tharsis y Pueblo Nuevo, donde vivió la comunidad inglesa”.
Esta familia nunca olvidó su paso por Huelva. / Foto: Zona del Muelle de Tharsis en la Ría.
Esta familia nunca olvidó su paso por Huelva. / Foto: Zona del Muelle de Tharsis en la Ría.

En este libro, además, se revela los motivos de la marcha de Tharsis de la familia Delprat. Según relata en esta biografía, a partir de 1882, “las cosas empezaron a no ir bien en la mina. Hubo problemas entre la dirección de la mina y la oficina de Glasgow. Esto terminó en la salida del gerente general y de todo el personal de la administración con él. Afortunadamente, nos ofrecieron una muy buena posición en una de las minas de propiedad del Bede Copper and Metal Company de Newcastle y así todo era satisfactorio. Sin embargo, tuvimos que dejar nuestra casa y mi segundo bebé acababa de nacer”.
Minas de Tharsis. / Foto: mti-minas-andalucia.blogspot.com.es.
Minas de Tharsis. / Foto: mti-minas-andalucia.blogspot.com.es.

Unas palabras que ponen de manifiesto la huella que Huelva dejó en esta familia, que, a pesar de que viajó por todo el mundo, nunca olvidó los años que pasó en las minas onubenses. Una historia desconocida que merecía la pena desvelar, demostrando una vez más la importancia económica e histórica de la minería para la provincia de Huelva.

Huelva Buenas Noticias, 20 de febrero de 2015

domingo, 25 de enero de 2015

Ruta de Los Molinos del Odiel



OTRA FORMA DE CONOCER LA MINERÍA DE HUELVA. RUTA LOS MOLINOS DE SOTIEL.
Una de las formas de conocer nuestro patrimonio minero es a través de las rutas de senderismo; esta vez ha transcurrido por la de los molinos del Odiel partiendo de Sotiel y siguiendo la plataforma del antiguo ferrocarril de las minas Tinto y Sta. Rosa.


 Mapa mostrando el recorrido desde Sotiel al puente de minas Tinto y Sta. Rosa

A ella hemos acudido un nutrido grupo de amigos y familiares que, partiendo de las inmediaciones de la Ermita de Ntra. Sra. De La Coronada en Sotiel han devorado cerca de 12 kilómetros de ruta, que posteriormente fueron recompensados con una buena comida o unos buenos bocatas en tan maravilloso paraje.

Haciendo un poco de historia para conocer los parajes que hemos visto hay que decir que las minas de Tinto y Sta. Rosa fueron poco trabajadas en la antigüedad. Los primeros trabajos en época moderna datan del periodo 1864 – 1866. En 1867 es titular de Santa Rosa D. Emilio Bernard. En 1871 el ingeniero Cossío planteó ensayar el procedimiento de “esponja de hierro” para obtener cobre en estas minas, pero paró un año después.
Hacia 1901 adquirió las minas la entidad belga Societé Anonyme Mines de Cuivre Tinto-Santa Rosa que iniciará la corta en El Tinto. Para resolver el transporte del mineral, en 1904 construyó un cable aéreo hasta la estación de Calañas en el FC Zafra – Huelva. Disponía la mina de una cementación propia denominada Turnio.
El 2 de mayo de 1905, adquirió las minas The United Alkali Co., Ltd. A partir de 1909 se eliminó el cable aéreo y la pirita se transportaba por un ramal de 762 mm y 8 km. hasta la cementación de Las Viñas (Sotiel) para su descobrización. La obra más importante de este ramal fue la construcción de un puente metálico de celosía sobre el río Odiel, de 126 m de largo y 19 m de altura respecto al río, sostenido por cinco pilas de mampostería de piedra que son los únicos restos que se conservan de esta infraestructura, ya que fue vendido en 1942 a la Unión Española de Explosivos que lo desguazó.
Alkalí continuó la extracción en la corta y potenció la minería subterránea hasta enero de 1931, año en que paralizaron los trabajos en las minas y el ramal de ferrocarril debido a la recesión mundial y la bajada del cobre. El último transporte hacia Las Viñas se efectuó un año antes.



 
Dos fotografías del mismo puente con más de 100 años de diferencia

En las inmediaciones del Odiel a unos 4 Km. de Sotiel se disponen los restos de una montaña de minerales y morrongos que llegó a alcanzar casi 1.000.000 t. Estos minerales se regaban con agua bombeada desde el dique del Calabazar y los lixiviados se recogían en represas desde las que se alimentaba el canaleo. El trasvase de aguas se realizaba por una red de canales y acueductos de bella factura que se conserva casi íntegra.

La unión entre la sminas de Tinto y Sta. Rosa y Las Viñas se hacía a través de unpequeño ferrocarril, el Ferrocarril Mina Sotiel a Minas Tinto-Santa Rosa, conectando ambos cotos mineros. La idea era transportar los minerales del Tinto a la cementación de Las Viñas, en Sotiel, para su lavado y descobrización de las menas. La anchura de vías era de 762 mm. La obra más importante fue la construcción de un puente metálico de celosía sobre el río Odiel, de 126 m de largo y altura respecto al río de 19 m, sostenido por cinco pilas de mampostería de piedra. Contó con quince locomotoras de vapor: 1 Sotiel, 2 Coronada, 3 Zalamea,  4 Meneses, 5 Schiappa, 6 Gallart, 7 Odiel, 8 Tiberio, 9 Tyne, 10 Tejón, 11 Halcón, 12 Gavilán, 13 Milano, 14 Grillo y 15 Parra Gorda. Con anterioridad a la construcción de este ramal ferroviario, el mineral de Tinto-Santa Rosa se enviaba por medio de un cable aéreo a la estación de Calañas (en la línea Zafra-Huelva), para su exportación por el puerto de Huelva. Dicho cable aéreo fue construido en el año 1904 por la entidad belga Societé Anonyme Mines de Cuivre Tinto-Santa Rosa, anterior propietaria de estas minas.

Otras fotografías de la ruta del 24 de enero de 2015….