sábado, 13 de junio de 2015

EL RESURGIR DE UN PUEBLO



Huelva, tierra minera, dispuso en su momento de innumerables explotaciones y, por ende, de muchos poblados mineros en las inmediaciones de las minas. Hoy día, mucho de ellos desaparecidos por las ampliaciones de las minas y del que ellos apenas tenemos referencia.
Es el caso del viejo pueblo de Minas de Riotinto del cual hoy día se hace muy difícil tener una referencia física que nos permita saber dónde estuvo ubicado.

Desaparecido totalmente en 1994, dejaba atrás más de 250 años de acontecimientos históricos del resurgir de la minería en la comarca, sepultado y enterrado por la ampliación de la gran mina de Riotinto, dejaba aquellos lugares cuyo recuerdo aún persistían en la memoria de mucha gente.
El declive de este viejo pueblo comenzó a partir del último cuarto de siglo XX, cuando los británicos argumentaron (desde la conveniencias para los intereses de la compañía) el imponente corrimiento de tierras ocurrido en la noche del 10 al 11 de enero de 1908 motivado por la gran explotación de Filón Sur y agravado por las torrenciales lluvias que azotaron al lugar en aquel invierno. Declive que ya fue imparable durante casi un siglo hasta la desaparición total del pueblo en 1994.

Es a partir de la concienciación de un grupo de personas sobre el patrimonio de su pueblo, cuando nace la idea de resurgir de sus cenizas el pueblo antiguo de Minas de Riotinto.
Para ello se elaboró un proyecto presentado en público durante el desarrollo de uno de los cursos de verano de la Universidad de Huelva celebrados en la capilla presbiteriana de Minas de Riotinto, donde se expuso la idea a llevar a cabo de la reconstrucción de dicho pueblo desaparecido a través de las manos de artistas que van confeccionando las distintas partes del antiguo pueblo a una escala acorde a su implantación en los salones cedidos por el Ayuntamiento de Minas de Riotinto, para el Museo del Pueblo.

Además dicho Museo del Pueblo de Riotinto, pretende contar, como cabía esperar, de paneles informativos donde el visitante podría situarse en la maqueta y trasladarse por comparaciones fotográficas a la última década del siglo XIX.




El proyecto, elaborado por José Márquez Trigo fue presentado en el año 2013 y en la actualidad cuenta con un gran grupo de colaboradores que trabajan de forma altruista sobre la construcción de los distintos edificios que en una época formaban parte de este desaparecido pueblo pero que hoy día perdura en la memoria y recuerdos de muchos, por lo que significó en la historia de Minas de Riotinto y que gracias al afán de estas personas en preservar este patrimonio, algún día podremos disfrutar en el Museo del Pueblo de Riotinto.

martes, 2 de junio de 2015

Cementerio Británico de Huelva

Culmina la primera fase de recuperación del cementerio británico de la capital

» Concluidas las obras de limpieza, se iniciará un estudio arqueológico general del cementerio e individualizado de todas las tumbas.
2 junio 2015
La primera fase de las obras han finalizado.
La primera fase de las obras han finalizado.
Redacción. El alcalde en funciones de Huelva, Pedro Rodríguez, y el concejal en funciones de Turismo, Ángel Sánchez, han visitado el cementerio británico, donde el Ayuntamiento ha finalizado la primera fase de las obras de recuperación de este espacio para su apertura al público.
Los trabajadores municipales ya han terminado con las primeras labores de acondicionamiento, consistente en la limpieza de todo el perímetro; y ahora se abordará un estudio arqueológico general del cementerio e individualizado de todas las tumbas.
Esta actuación municipal es fruto de un convenio de colaboración con la Iglesia Anglicana que se firmó el pasado mes de abril y con la que se pretende recuperar y darle un valor turístico a uno de los elementos patrimoniales más importantes del legado inglés, junto con el Muelle de la Compañía Minera de Riotinto, la Casa Colón y el Barrio Obrero.
Una vez finalicen estas tareas por los arquitectos y operarios, el convenio prevé la apertura de este espacio, situado junto al cementerio de La Soledad, para que pueda ser visitado, estableciendo un horario de martes y viernes de 11.00 a 14.00 horas, así como los sábados y domingos de 11.00 a 14.00 horas. Además, previa cita se podrán concertar visitas para grupos.

Huelva Buenas Noticias

domingo, 22 de febrero de 2015

Desde Mina de San Telmo a Australia. Paquita Delprat

Emilio Romero / Mari Paz Díaz. Las minas de la provincia de Huelva durante el siglo XIX y parte del XX fueron un foco de atracción de muchos extranjeros que llegaban a tierras onubenses por su riqueza minera. Sobre todo fueron los británicos los que se instalaron en Huelva, dejándonos parte de su cultura y costumbres, como es sabido. Para comprobarlo, tan sólo hay que revisar parte del rico patrimonio minero que aún se conserva, no sólo en la Cuenca Minera, sino también en otros lugares como la capital onubense.
El Barrio Obrero es el epicentro de la huella inglesa en Huelva.
El Barrio Obrero es el epicentro de la huella inglesa en Huelva.

Sin embargo, se ha escrito poco de los extranjeros que procedieron de otros lugares de Europa, como sucedió, por ejemplo, con Alemania y Holanda. En esta ocasión, traemos el caso de un matrimonio que, después de estar en Tharsis, se asentó en Australia. Sí, una familia que se nacionalizó como australiana, cuya vida merece la pena conocer.
Guillaume Daniel Delprat.
Guillaume Daniel Delprat.

Una historia que comienza con la figura de Guillaume Daniel Delprat (1856-1937), ingeniero, metalúrgico y pionero industrial, que nació el 1 de septiembre de 1856 en la ciudad de Delft (Holanda). Era hijo del Mayor General Félix Albert Theodore Delprat (1812-1888), que llegó a ser nombrado ministro de Guerra, y de su esposa Elisabeth Francina. La familia se mudó a Ámsterdam en 1865, donde Guillaume asistió a una escuela secundaria local.
Desde 1873 a 1877, Delprat desempeñó prácticas de Ingeniería en el malogrado puente Tay en Escocia, cuando asistió a clases de Física y Ciencia en Newport, aprendió Cálculo diferencial e integral y añadió el italiano a su dominio del inglés, francés y alemán. A su regreso a Holanda se cree que actuó como asistente de J. van der Waals, profesor de Física en la Universidad de Ámsterdam. El 4 de septiembre de 1879 se casó con Henrietta Maria Guillermina Sophia Jas en Holanda.
Delprat fue el descubridor de las minas de plata romanas en Huelva.
Parece que Delprat fue el descubridor de las minas de plata romanas en Huelva.

En 1879, este holandés comenzó su carrera minera en España de la mano de la Tharsis Sulphur and Copper Mines. Enérgico y lleno de recursos, ganó mucho renombre por su localización y trabajos en las minas romanas de plata.
Su marcha de Huelva se produce en 1891, cuando reside durante un tiempo en Londres. Por sus publicaciones académicas, como el artículo titulado ‘Extracción de mineral de vetas amplia o masas’, difundido en 1892 por el Instituto Americano de Ingenieros de Minas, se convierte muy pronto en una autoridad minera muy conocida, debido a la expansión de su obra en México y América del norte.
Su llegada a Australia se produjo a través de la ciudad de Adelaida.
Su llegada a Australia se produjo a través de la ciudad de Adelaida.

Su llegada a Australia se produce en septiembre de 1898, después de que en junio de ese mismo año aceptara una oferta para convertirse en asistente del gerente general de la empresa  Broken Hill Proprietary (BHP). En concreto, su lugar de destino fue la ciudad de Adelaida, donde fue recibido por el director general Alexander Stewart, a quien sucedió al año siguiente. La esposa de Delprat y cinco de sus siete hijos llegaron en enero de 1899. Tras un periodo en Broken Hill, en 1904, se instalaron en Adelaida, justo cuando Delprat fue nacionalizado. En esta ciudad permanecieron hasta que en 1913 se mudaron a Melbourne.
Familia de Delprat, en San Telmo (1888).
Familia de Delprat, en San Telmo (1888).

A principios del siglo XX, coincidiendo con una bajada de los precios del mineral y, por tanto, de los beneficios, Delprat desempeñó un papel importante en el perfeccionamiento de una técnica que llegó a ser conocida como el ‘Proceso de flotación de Potter-Delprat’, con la que se revolucionó el tratamiento de mineral de sulfuro, otorgando enormes beneficios. Con estas y otras novedades tecnológicas, Delprat consigue asegurar la rentabilidad de su empresa. Aunque, sin duda, su mayor aportación fue prever el agotamiento de la mina de Broken Hill. Afirmaciones que, sin embargo, le acarrearon graves críticas de algunos sectores mineros.
Fue reconocido como miembro de la Orden del Imperio Británico por sus logros.
Fue reconocido como miembro de la Orden del Imperio Británico por sus logros.

A pesar de ello, los logros de Delprat en Australia continuaron sin cesar. Por ejemplo, en 1911 consiguió que su empresa considerara el establecimiento de una acería utilizando el depósito de hierro perilla. Una técnica que había observado unos cinco años antes en sus visitas a Europa y Estados Unidos. Además, gracias a sus gestiones con los gobiernos de la Commonwealth y Nueva Gales del Sur, se consiguió firmar un contrato en 1912 para la construcción de la acería BHP en Newcastle. Estas obras, que se iniciaron en 1915, fueron una victoria para Delprat, abriéndose en los primeros meses de la I Guerra Mundial. Una actuación que fue reconocida oficialmente en 1918 cuando fue nombrado Caballero o Comendador de la Orden del Imperio Británico (CBE). Durante la I Guerra Mundial, Delprat fue el subcomité original de la Commonwealth Bureau de Ciencia e Industria y miembro de su Consejo Consultivo.
En 1919 vuelve a viajar a Estados Unidos y Europa, poco antes de que en 1921 renunciara a su cargo de director general de la empresa al recibir algunas críticas de su heredero Essington Lewis. Entonces continuó como ingeniero consultor durante dos años más. Fue cuando consiguió que Australia invirtiera en acero de calidad, lo que está considerado como la base de la industria australiana posterior.
Boda de Paquita, la hija nacida en San Telmo.
Boda de Paquita, la hija que al parecer nació en San Telmo.

Retirado ya de la empresa,  Guillaume Daniel Delprat continuó manteniendo una intensa actividad social, por ejemplo, siendo presidente de Rylands Bros Ltd en 1921, miembro activo del Consejo del Instituto de Minería y Metalurgia, que en 1935 le otorgó una medalla, y miembro vitalicio del Hospital Melbourne, entre otros reconocimientos.
Su fallecimiento se produjo el 15 de marzo de 1937 en Melbourne. A su esposa, quien falleció el 5 de diciembre en el mismo año, y a sus hijos les dejó un amplio patrimonio, considerado como una auténtica fortuna.
Paquita, hija onubense de Delprat.
Paquita, hija onubense de Delprat.

Una hija nacida en San Telmo. Curiosamente, una de sus hijas, Francisca Adriana, ‘Paquita’, había nacido en San Telmo, en Huelva -aunque algunas fuentes apuntan a que su nacimiento se produjo en Londres. Esta onubense fue, además, una de las descendientes más emblemáticas de Delprat debido a su casamiento con Douglas Mawson, célebre por ser explorador de la Antártida. Por ejemplo, en el verano de 1911, Douglas fue elegido para dirigir la expedición antártica australiana. La aventura duró 27 meses. De este matrimonio nacieron dos hijas, Jessica y Patricia. Esta última, a su vez, ha tenido otra hija que también tomó el nombre de Paquita, en este caso Paquita Boston. 
Douglas Mawson, su marido.
Douglas Mawson, su marido.

Trabajadora social y escritora, Paquita Delprat o Mawson pasó los primeros años de su vida en Huelva. Fue una persona comprometida a lo largo de su vida, jugando un papel activo con diversas entidades, como universidades, el Liceo, clubes y la Asociación de Salud de Madres y Bebés. Fruto de ese papel, fue nombrada Oficial de la Orden de Oranje-Nassau (1946), en reconocimiento a la ayuda que dio a los refugiados holandeses y OBE en 1951. Además, fue colaboradora habitual de revistas y radios, ya que era una gran oradora. También fue una incansable viajera por Europa y América.
Después de haber sobrevivido a todos sus hermanos, Paquita murió el 26 de mayo 1974. Fue enterrada junto a su marido en el cementerio de St Jude, en Brighton.
Con respecto a Huelva, curiosamente, Paquita Mawson fue autora del libro Visiones de Acero (1958), una biografía de su padre que incluye extractos de un diario de su madre Henrietta. En la obra hay referencias a la provincia onubense. Entre otros fragmentos, dice así: “Nos preguntábamos acerca de la extraña ciudad y me deleitaba con la brillante luz del sol y el hermoso cielo oscuro. Huelva, con sus casas blancas hizo una imagen agradable vista desde el mar. Sol brillante, cielos azules, el maravilloso paisaje, las casas blancas y el azul del Atlántico en la distancia hicieron una profunda impresión en mí, y me encantó España entonces y para siempre. Hicimos un viaje por el río hasta el monasterio en Palos, desde donde Colón emprendió su famoso viaje al descubrimiento de América, y que era exactamente como lo fue en 1500″.
Muelle de Tharsis desde Corrales. El matrimonio se trasladó en tren desde Corrales a Tharsis.
Muelle de Tharsis desde Corrales. El matrimonio se trasladó en tren desde Corrales a Tharsis.

En estas líneas también aparecen referencias a Tharsis: “El Sr. Grothe vino de Tharsis a nuestro encuentro, y después del almuerzo nos fuimos a través de Corrales a Tharsis, nuestro futuro hogar. Algunos kilómetros antes de esta ciudad nos detuvimos, y nuestra locomotora fue cambiada por otra que fue alegremente decorada con banderas y verdor (…). Aquí estaban las casas de los empleados de la Tharsis Sulphur y Copper Company. La mayoría de los empleados estaban en la estación (…) Fue la mejor época del año para llegar. El gran calor del verano había terminado y se acercaba el invierno encantador. La vida en Tharsis era, en 1879 – 1880, muy simple. El sábado por la noche por lo general había un baile en el Casino a la que el director general estaba ansioso de que todo el mundo acudiera”.
Corta de San Telmo y Sierra Pelada. / Foto: www.todopueblos.com.
Corta de San Telmo y Sierra Pelada. / Foto: www.todopueblos.com.

Un relato que continúa de la siguiente forma: “Tharsis son minas de cobre. El mineral se extrae de pozos profundos, aplastado y quemado en teleras, grandes montones alargados. A menudo los vi construir con una base de carbón de leña y matorral. Los quemaron durante seis meses y los vapores de azufre hicieron la vida imposible y desagradable en el barrio. Una cadena de colinas protege la localidad de Tharsis y Pueblo Nuevo, donde vivió la comunidad inglesa”.
Esta familia nunca olvidó su paso por Huelva. / Foto: Zona del Muelle de Tharsis en la Ría.
Esta familia nunca olvidó su paso por Huelva. / Foto: Zona del Muelle de Tharsis en la Ría.

En este libro, además, se revela los motivos de la marcha de Tharsis de la familia Delprat. Según relata en esta biografía, a partir de 1882, “las cosas empezaron a no ir bien en la mina. Hubo problemas entre la dirección de la mina y la oficina de Glasgow. Esto terminó en la salida del gerente general y de todo el personal de la administración con él. Afortunadamente, nos ofrecieron una muy buena posición en una de las minas de propiedad del Bede Copper and Metal Company de Newcastle y así todo era satisfactorio. Sin embargo, tuvimos que dejar nuestra casa y mi segundo bebé acababa de nacer”.
Minas de Tharsis. / Foto: mti-minas-andalucia.blogspot.com.es.
Minas de Tharsis. / Foto: mti-minas-andalucia.blogspot.com.es.

Unas palabras que ponen de manifiesto la huella que Huelva dejó en esta familia, que, a pesar de que viajó por todo el mundo, nunca olvidó los años que pasó en las minas onubenses. Una historia desconocida que merecía la pena desvelar, demostrando una vez más la importancia económica e histórica de la minería para la provincia de Huelva.

Huelva Buenas Noticias, 20 de febrero de 2015

domingo, 25 de enero de 2015

Ruta de Los Molinos del Odiel



OTRA FORMA DE CONOCER LA MINERÍA DE HUELVA. RUTA LOS MOLINOS DE SOTIEL.
Una de las formas de conocer nuestro patrimonio minero es a través de las rutas de senderismo; esta vez ha transcurrido por la de los molinos del Odiel partiendo de Sotiel y siguiendo la plataforma del antiguo ferrocarril de las minas Tinto y Sta. Rosa.


 Mapa mostrando el recorrido desde Sotiel al puente de minas Tinto y Sta. Rosa

A ella hemos acudido un nutrido grupo de amigos y familiares que, partiendo de las inmediaciones de la Ermita de Ntra. Sra. De La Coronada en Sotiel han devorado cerca de 12 kilómetros de ruta, que posteriormente fueron recompensados con una buena comida o unos buenos bocatas en tan maravilloso paraje.

Haciendo un poco de historia para conocer los parajes que hemos visto hay que decir que las minas de Tinto y Sta. Rosa fueron poco trabajadas en la antigüedad. Los primeros trabajos en época moderna datan del periodo 1864 – 1866. En 1867 es titular de Santa Rosa D. Emilio Bernard. En 1871 el ingeniero Cossío planteó ensayar el procedimiento de “esponja de hierro” para obtener cobre en estas minas, pero paró un año después.
Hacia 1901 adquirió las minas la entidad belga Societé Anonyme Mines de Cuivre Tinto-Santa Rosa que iniciará la corta en El Tinto. Para resolver el transporte del mineral, en 1904 construyó un cable aéreo hasta la estación de Calañas en el FC Zafra – Huelva. Disponía la mina de una cementación propia denominada Turnio.
El 2 de mayo de 1905, adquirió las minas The United Alkali Co., Ltd. A partir de 1909 se eliminó el cable aéreo y la pirita se transportaba por un ramal de 762 mm y 8 km. hasta la cementación de Las Viñas (Sotiel) para su descobrización. La obra más importante de este ramal fue la construcción de un puente metálico de celosía sobre el río Odiel, de 126 m de largo y 19 m de altura respecto al río, sostenido por cinco pilas de mampostería de piedra que son los únicos restos que se conservan de esta infraestructura, ya que fue vendido en 1942 a la Unión Española de Explosivos que lo desguazó.
Alkalí continuó la extracción en la corta y potenció la minería subterránea hasta enero de 1931, año en que paralizaron los trabajos en las minas y el ramal de ferrocarril debido a la recesión mundial y la bajada del cobre. El último transporte hacia Las Viñas se efectuó un año antes.



 
Dos fotografías del mismo puente con más de 100 años de diferencia

En las inmediaciones del Odiel a unos 4 Km. de Sotiel se disponen los restos de una montaña de minerales y morrongos que llegó a alcanzar casi 1.000.000 t. Estos minerales se regaban con agua bombeada desde el dique del Calabazar y los lixiviados se recogían en represas desde las que se alimentaba el canaleo. El trasvase de aguas se realizaba por una red de canales y acueductos de bella factura que se conserva casi íntegra.

La unión entre la sminas de Tinto y Sta. Rosa y Las Viñas se hacía a través de unpequeño ferrocarril, el Ferrocarril Mina Sotiel a Minas Tinto-Santa Rosa, conectando ambos cotos mineros. La idea era transportar los minerales del Tinto a la cementación de Las Viñas, en Sotiel, para su lavado y descobrización de las menas. La anchura de vías era de 762 mm. La obra más importante fue la construcción de un puente metálico de celosía sobre el río Odiel, de 126 m de largo y altura respecto al río de 19 m, sostenido por cinco pilas de mampostería de piedra. Contó con quince locomotoras de vapor: 1 Sotiel, 2 Coronada, 3 Zalamea,  4 Meneses, 5 Schiappa, 6 Gallart, 7 Odiel, 8 Tiberio, 9 Tyne, 10 Tejón, 11 Halcón, 12 Gavilán, 13 Milano, 14 Grillo y 15 Parra Gorda. Con anterioridad a la construcción de este ramal ferroviario, el mineral de Tinto-Santa Rosa se enviaba por medio de un cable aéreo a la estación de Calañas (en la línea Zafra-Huelva), para su exportación por el puerto de Huelva. Dicho cable aéreo fue construido en el año 1904 por la entidad belga Societé Anonyme Mines de Cuivre Tinto-Santa Rosa, anterior propietaria de estas minas.

Otras fotografías de la ruta del 24 de enero de 2015….







domingo, 28 de diciembre de 2014

Una nueva propuesta turística para la Cuenca Minera

» La historiadora Patricia Chapela Cabrera ha puesto en marcha la iniciativa 'A Cielo Abierto' para apostar por el patrimonio, el turismo y el desarrollo en la comarca.

La Cuenca Minera tiene muchos atractivos turísticos.
La Cuenca Minera tiene muchos atractivos turísticos.

Carmen Palanco. A Cielo Abierto es el nombre que destina Patricia Chapela Cabrera, una historiadora onubense experta en patrimonio minero, a su sueño, a su mar de inquietudes, a su empresa y digo empresa apuntalando su sentido primigenio, el más puro, el que se distancia en ocasiones hasta de la retribución económica. “Causa” quizás sea el término más justo. Hay tres palabras que destacan en su lema; Patrimonio, Turismo y Desarrollo, ciertamente estos tres conceptos se alcanzan en cada una de sus rutas. Patricia nos oferta giras entre los enclaves mineros de un Tharsis que de sus pasos resucita.
La historia y el patrimonio de la comarca marcan las rutas.
La historia y el patrimonio de la comarca marcan las rutas.

La historia y la senda, la vida pasada y el horizonte, qué fuimos y su mensaje. Chapela nos lo cuenta aderezado con lo que se ve y  lo que se ve es lo que sienten sus ojos sobre un rincón del andévalo donde la vida se vuelve mineral y el aire aún retiene los ecos de la riqueza que precede al minero. Un pellizco de la vieja Onuba que jamás debiera ser olvidado.
Me atestiguan los pasos que he dado entres cortas y atalayas; Tharsis abre sus puertas en un espacio de extrema belleza, el primer golpe de vista es impresionante, distinto, sobrecogedor, aún no me acostumbro a lo que supone esa tierra que descubro guiada por A Cielo Abierto. La vista se me acabará acostumbrando a sus ocres, a sus laminados coloridos, a sus honduras y sus piedras, pero no me acabaré acostumbrando a su historia, a sus detalles, a lo que voy aprendiendo sobre la raíz del minero, sobre sus costumbres, sobre la voz pasada de la mujer que esperaba al hombre que se tragaba la muerte en una galería y la escupía cuando al acabar la jornada, la abrazaba de regreso a casa; a los vestigios romanos, fenicios, griegos…a las milenarias huellas, tan cerca de mis pasos, tan de mi presente si estoy allí, ante esto una no se adiestra, es algo que crece cuanto más conoces y esta hacienda contiene ese infinito. Patricia Chapela nos habla de todo eso, nos conmueve alrededor de una clase magistral revolviéndonos la conciencia, poniendo en valor nuestra riqueza a menudo arrumbada. Acabamos entendiendo el concepto de patrimonio y lo que eran ecos de palabras lejanas se convierten en una voz clara que nos alecciona sobre la enorme cuantía que heredamos de aquellos que trabajaron su esencia. Con el comienzo de este latido que nos cambia la perspectiva, ahora concienciada, nos volvemos capaces de ajustar esa misma razón a nuestro entorno cotidiano. Es una suma que trasmina, que se sitúa dentro de tu propio espacio, es un prisma que va ampliándose con el que te vuelves más de tu tierra de lo nunca creíste. Esto pasa cuando te hablan de la importancia de estas cuestiones con la seriedad que requiere.
La comarca tiene muchos atractivos.
La comarca tiene muchos atractivos.

Los que alguna vez decidimos ir a su encuentro, los que vamos cortas arriba tras su espalda, vamos andando en el amor a lo nuestro, quizás para algunos de manera inconsciente, una inconciencia que se resuelve en bienestar; el contacto con la naturaleza, el aire puro, la convivencia con el entorno y los asistentes, y el sentido con el que el alma se compromete con lo inmaterial, redondean las rutas. Esto sólo se consigue si se expone desde dentro, y el adentro de Patricia traza un puente firme e inapelable. No cae un dato en saco roto, ella lo afianza, lo ha contrastado, lo ha medido al milímetro,  no cae una palabra en una odisea perdida, ella mima el contenido, lo plantea según se requiere y lo expone de manera generosa, no se guarda nada, ella quiere que se conozca la virtud de su tierra por encima de cualquier cosa y con eso elabora el macerado de su empresa, tiene una componenda inmaterial con cada piedra de Tharsis, una unión umbilical que nos sirve de escalón para apreciar su consecuencia. A Cielo Abierto no va por los campos señalando legajos, va reconstruyendo la historia con la que  nos atraviesa en un intento porque interioricemos lo que supone ser de donde somos y vivir donde vivimos, en un intento por empujar un desarrollo en el lugar que lo necesita, que sólo está entumecido y que va camino al movimiento de la mano de estas causas, de estas ideologías, de la mano de personas con la dignidad de Patricia. Gentes a las que anima para que vengan a descubrir a esta veterana Onuba de esplendores y virtudes inabarcables. Descubrámonos también a nosotros mismos, andemos nuestra sangre, llamemos al de lejos, para que nos mire y nos recorra, orgullosos de lo que tenemos sobre el horizonte y en nuestras profundidades. Permítanme hoy, pararme en Tharsis, y sugerir que vayan alguna vez para que así podáis enriquecer vuestro patrimonio intelectual y emocional. A ser partícipe de una causa que nos concierne a todos.
Unas piezas de mineral.
Unas piezas de mineral.

Patrimonio, Turismo y Desarrollo en este caso llevado a la amplitud exacta; amor a lo que queda y vive, cuido y respeto, acercado a las muchas personas que vamos de la mano de Patricia Chapela a dejar una huella en movimiento sobre la que se desarrolla la complementación justa, con el  recibir de la tierra y sus gentes y el ser dado a sus causas y a su labranza. Venimos llamados por una abanderada que comienza su andadura en las cimas de una historia que nos traspasa con las galerías en las que nace.

Huelva Buenasnoticias, 27/12/2014

domingo, 7 de diciembre de 2014

Museo Minero en Tharsis

Emilio Romero. La entidad Local Menor de Tharsis ha inaugurado las nuevas actuaciones e infraestructuras del museo minero en la tarde del 5 de diciembre de 2014, contando con la presencia de la corporación municipal, así como del delegado territorial de Educación y Cultura de la Junta de Andalucía, Vicente Zarza.
Dicho museo, ubicado en las antiguas instalaciones del hospital minero, forma parte de los bienes catalogados como BIC en la zona minera de Tharsis y La Zarza.
Interior del Museo Minero.
Interior del Museo Minero. / Foto: Emilio Romero.

La inscripción realizada en el CGPHA con carácter genérico colectivo de los muebles e inmuebles de las Compañías de Cobre y Azufre de Tharsis, S.L. y la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva, en la actualidad denominadas Nueva Tharsis S.A.L. y Piritas de Huelva S.A.L., dió lugar a la elaboración de la documentación técnica para la declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Histórico.
Las piezas del museo abarcan una cronología muy amplia.
Las piezas del museo abarcan una cronología muy amplia. / Foto: Emilio Romero.

La cronología que abarca la identidad del Sitio Histórico se sitúa entre la época prehistórica, concretamente desde al menos el III Milenio, entre el 3000 y 2500 antes de nuestra era, y la actualidad, destacando como un territorio de explotación a lo largo de distintas etapas históricas, con intervalos o períodos de tiempo en los que la ausencia total o casi total de explotación minera ha coincidido con un mayor despoblamiento, elemento que se añade a otros factores que reflejan la importancia y vinculación de la minería a las formas de vida de las sociedades explotadoras de este territorio.
La actividad minera de Tharsis cuenta con una gran antigüedad.
La actividad minera de Tharsis cuenta con una gran antigüedad. / Foto: Emilio Romero.

La mayor parte de los restos industriales, del paisaje minero y de la arquitectura urbanista conservada en esta comarca minera del Andévalo, tiene su origen en la acción principalmente de esta empresa británica, The Tharsis Sulphur & Copper Co. Ltd.. Cuantiosos son los restos industriales, muebles e inmuebles, diseminados por toda la comarca testimonios de una incesante actividad industrial: fábricas, talleres, maquinaria, estaciones ferroviarias, fundiciones, sistemas de “canaleos”, modelos de fundición… piezas históricas de una forma de explotación y vida de una comarca que en numerosos casos, además de constituir elementos primordiales para explicar la historia minera contemporánea constituyen en sí mismas piezas únicas y singulares al no llegarse a conservar ningún bien duplicado de las mismas.
Detalle del archivo.
Detalle del archivo. / Foto: Emilio Romero.

A su vez los testimonios arquitectónicos y la disposición urbanística (en semicírculo alrededor de las cortas a cielo abierto) marcan una profunda distinción de la comarca minera con respecto a la forma de vida andaluza o española de otras regiones, muy peculiar y única en este entorno, con sistemas constructivos propios de una cultura diferente a la española, que se imponen en este territorio en base a una determinada ideología y a una determinada forma de explotación minera.
Algunos de los asistentes a la inauguración.
Algunos de los asistentes a la inauguración. / Foto: Emilio Romero.

En lo que respecta al paisaje de la comarca del Andévalo la entidad de las explotaciones, tanto por la cualidad como por las proporciones de dichos trabajos, conforman una panorámica singular de elevada espectacularidad: cerros convertidos en profundos valles, colinas artificiales de escorias o de estériles, coloraciones corintias, rojas, ocres, junto a tonos amarillos, morados, verde-azulados, transmiten casi de forma mágica el impacto de la mano del hombre sobre la naturaleza a lo largo del tiempo de las sucesivas generaciones de trabajadores mineros. El medio natural transformado adquiere una dimensión de patrimonio cultural objetivado como distintivo de un grupo, y por tanto considerado como un elemento valioso que se debe conocer, preservar y establecer como seña de identidad común, como forma de reconocimiento interno y externo del propio colectivo minero.
Poleas y piezas de motor de la colección de moldes de madera para fundición de las minas de Tharsis. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.
Poleas y piezas de motor de la colección de moldes de madera para fundición de las minas de Tharsis. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.

La concatenación de la historia de esta comarca hasta la profunda crisis socio-económica que hoy le afecta constituye importantes hitos patrimoniales a conservar en esta área andaluza donde la cultura minera se ha desarrollado profundamente manifestándose de forma explícita, continuada y rica e incidiendo de forma importante en el conjunto de la cultura e historia de Andalucía.
Fundición de modelos. / Foto: Emilio Romero.
Fundición de modelos. / Foto: Emilio Romero.

Modelos de Fundición. A principios del siglo XX, se hacía necesario tener repuestos y recambios de las distintas piezas de las maquinarias, lo que se realizaba encargándolas a las centrales de fábricas en Alemania e Inglaterra, e incluso a Francia. Esto conllevaba un sobre costo económico y dilatación en el tiempo hasta que llegaban las mismas a las minas.
Maquinaria, herramientas y planos para la fabricación de las piezas de madera para fundición. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.
Maquinaria, herramientas y planos para la fabricación de las piezas de madera para fundición. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.

Ante este contratiempo se decide, al igual que ocurrió en otras minas de la provincia, contratar a los mejores especialistas carpinteros de la comarca, para que realizaran las piezas, según plano, en madera y a escala exacta, las cuales eran utilizadas para la fabricación de los moldes correspondientes que posteriormente servían para obtener las piezas definitivas de fundición. Estas se lograban introduciendo las piezas de madera en un lecho de arena silícea quedando el molde y que posteriormente eran rellenados con fundido, que una vez alcanzado el punto de solidificación se obtenía la pieza definitiva lista para perfilar y ajustar.

Son los únicos modelos de fundición que existen en la provincia de Huelva, una vez que los de las minas de Riotinto desaparecieran. En las minas de Tharsis, dichos modelos fueron recogidos por los integrantes de la Asociación Luciano Escobar de los talleres, los cuales, en años pasados eran utilizados como material de encendido de braseros caseros y otros menesteres, logrando así recuperar estos elementos de gran valor patrimonial y ejemplo del gran trabajo realizado por los carpinteros de la época.
Sede de la colección. Antiguo hospital minero de Tharsis. / Foto: J. C. Cazalla.
Sede de la colección. Antiguo hospital minero de Tharsis. / Foto: J. C. Cazalla.

Antiguo Hospital Minero, hoy Museo. Edificio de planta rectangular, con cubierta a dos aguas de tejas planas, sustentadas por muros de carga de ladrillo. Presenta una tipología tradicional de corte inglés, con las esquinas remarcadas por un recercado decorado en un color distinto al resto del edificio. Presenta un “cercao” perimetral realizado a modo de balaustrada modulado por pequeños machones repetidos en intervalos regulares, dejando paños homogéneos, e interrumpiéndose en el centro del edificio donde se encuentra la puerta principal de acceso.
Engranajes de la colección de moldes de madera para fundición de las minas de Tharsis. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.
Engranajes de la colección de moldes de madera para fundición de las minas de Tharsis. / Foto: E. Molero y M. Santofimia.

Interiormente presenta actualmente unas salas  de exposiciones distribuidas entre los muros portantes de carga que sustentan la cubierta. Una pequeña recepción acompaña la entrada al hall del recinto. Los huecos de ventanas son de proporciones generosas, ofreciendo una gran luminosidad al interior, aunque ha sufrido alteraciones de su estado inicial, ya que ha debido adaptar sus instalaciones de hospital a Archivo, que es el uso que presenta en la actualidad.
Fue construido en 1873 y según datos recogidos del “Informe Sobre la Compañía de Azufre y Cobre de Tharsis”, elaborado en 1.972, se  aprecia cómo el Hospital se encontraba asistido por un médico de Empresa, un Ayudante Técnico Sanitario, y estaba dotado con salas para hospitalizados, Rayos X, quirófano, laboratorio, etc.
Talleres de Tharsis.
Talleres de Tharsis.

La asistencia médica, en un principio estaba prestada por siete médicos, además de ser completamente gratuita para todos los obreros y sus familias, existiendo incluso dos hospitales en locales amplios, higiénicos e independientes con su respectivo personal de servicio e instrumental. Además existían tres lazaretos o lugares aislados para las personas que sufrían enfermedades infecciosas.
Dada la alta siniestralidad de accidentes ocurridos en la Compañía, (el promedio de accidentes seguidos de muerte ocurrido a principios de siglo era de dos por año), fue necesaria la construcción de un centro médico, como ocurrió en el caso de Riotinto.
Las actuaciones aparejadas al paternalismo industrial constituyen elementos de primera mano en la conformación de la cultura minera. La construcción y el mantenimiento de infraestructura hospitalaria en Tharsis es uno de los distintivos notables de la misma, originaria de un período histórico en que las comarcas circundantes no disponían de una atención médica comparable. Su existencia y mantenimiento a lo largo del tiempo constituye uno de los elementos que distinguen a una comarca y a su sociedad.
El  Archivo Histórico de las compañías mineras que explotaron las minas de Tharsis, Silos de Calañas, Lagunazo y otras explotaciones fueron catalogados y organizados por el Servicio de Archivos de la Excma. Diputación de Huelva, siendo dirigidos los trabajos por su antigua Directora de Archivos, Dª Remedios Rey de la Peñas.
El volumen total de los fondos organizados consta de 4668 unidades de instalación, divididos en 1792 legajos y 2876 libros.