jueves, 7 de julio de 2011

Mina Perrunal


Fue denunciada por Ernesto Deligny en 1853 como Segunda Silos de Calañas. La Compagnie des Mines de Cuivre de Huelva realizó algunas labores de investigación, consistentes en la limpieza de un socavón romano, pero rápidamente perdió el interés centrando sus trabajos en la vecina mina de La Zarza que comenzó a ser productiva rápidamente. En 1865 pasó junto con todas las concesiones a manos de The Tharsis Sulphur & Copper Co., Ltd. La compañía inglesa apenas realizó investigaciones adicionales. En 1900, Tharsis vendió la concesión por 47.000 £ a la recientemente constituida Sociedad Francesa de Piritas de Huelva (SFPH) que inició la explotación un año después y llevó la mina a su máximo desarrollo. Se establecieron 6 pisos separados 50 m. El mineral era extraído con vagonetas por dos pozos maestros y triturados en el exterior. Los rellenos se extraían de una cantera de pizarras situada en la misma plaza de la mina. La producción se exportaba por un ramal de ferrocarril de ancho ibérico de 4 km. que empalmaba con la línea de Zafra a Huelva. En 1949, un incendio inhabilitó las labores de los pisos 4º y 5º, perdiéndose unas 600.000 t de mineral. En 1961, las reservas ascendían a sólo 200.000 t en el piso 6º y las investigaciones realizadas en el 7º (a 350 m de profundidad) fueron negativas. Esto obligó a la compañía a extraer mineral en zonas situadas dentro de las concesiones de Tharsis, pagando un canon por tonelada. La mina del Perrunal cerró el 28 de diciembre de 1969.

sábado, 25 de junio de 2011

Mina Esperanza


El grupo minero Esperanza–Angostura abarca una faja de terreno de 3,5 Km. y está formado de levante a poniente por las labores de Esperanza, Cumbre de Los Milanos, Los Mosquitos, Angostura (ver ficha correspondiente), Santo Tomás–San Daniel y Nueva Esperanza. Todas, a excepción de Esperanza y Angostura, son labores de poca importancia. La mina Esperanza está formada por cinco lentejones de pirita que de Este a Oeste son Alpende, Aislada, San Felipe, Santiago y Forzosa. Sólo las concesiones Esperanza (San Felipe) y Forzosa tenían un pequeño afloramiento de gossan y fueron investigadas someramente a mediados del s. XIX por Ibarra y Cía. de Sevilla. No se realizarían trabajos de importancia hasta que entre 1906 y 1931 explotó la mina The Esperanza Copper & Sulphur Co., Ltd. Utilizaron el método de corte por fajas ascendentes con relleno completo hasta los 210 m de profundidad. Contó con una línea de vía estrecha electrificada de 1,5 Km. y 600 mm que unía Esperanza con el cargadero situado en el FC de Buitrón a unos 300 m del de San Platón. Desaparecida la entidad inglesa, las concesiones pasaron a The Seville Sulphur Co., Ltd. y de esta a Andaluza de Piritas, S.A. y finalmente a Boliden – APIRSA que es su propietario actual. Frente a la galería se encuentra una trampa caliza construida por la Consejería de Medio Ambiente para el tratamiento de las aguas ácidas de mina. La fuerte pendiente del plano inclinado aconseja no incluirlo en una ruta de senderismo. El cargadero se ha aprovechado para construir un mirador hacia el Odiel dentro de la Vía Verde de Mina Concepción que está acondicionándose en la actualidad. Posiblemente el caserío subsistiera tras el cierre de Esperanza dada la proximidad de otras minas, como San platón y Concepción

sábado, 18 de junio de 2011

El Carpio


Los trabajos modernos datan de 1856 y fueron ejecutados por la Sociedad San Francisco de Paula de Sevilla. Ese año se limpiaron pocillos y se ensanchó un socavón romano para servir de socavón general de desagüe y extracción. Esta compañía se arruinó intentando poner en marcha la mina y hacia 1860 se hizo con la propiedad la Compañía Española de Minas Ferrocobrizas, S.A.De 1880 a 1885 arrendó la mina The Bede Metal & Chemical Co., Ltd. interesada sólo en los minerales muy cobrizos. El mineral se transportaba a San Telmo para beneficiarlo por calcinación en teleras. Parece ser que en esa época se incendió una parte de la mina, lo que obligó a inundar las labores y beneficiar las aguas cobrizas por espacio de dos años, con resultados prometedores. Entre 1900 y 1909 arrendó la mina la Sociedad Francesa de Piritas de Huelva que amplió el ferrocarril de vía estrecha hasta el socavón general de acceso a las labores. No se trabajó en El Carpio hasta 1915 en que la arrendó D. Cipriano R. Careaga de Bilbao que la explotó por fajas horizontales de 2,5 m con relleno completo. En 1922 pararon los trabajos al acogerse la compañía al convenio suscrito con The Pyrites Producers Asociation para regular el mercado de piritas a cambio de una renta fija anual. Nunca volvió a arrancar la mina. En 1957 se firmó un convenio entre los propietarios de la mina y el INI para investigar la mina. Los trabajos se desarrollaron hasta 1961 y consistieron en geofísica aérea y de superficie que detectaron cuatro anomalías y algunos sondeos mecánicos que no fueron concluyentes. A principios de la década de 1960 se vendieron los morrongos acumulados en la etapa de The Bede Metal como mena de hierro.

domingo, 5 de junio de 2011

Mina Poderosa

Poderosa se explotó en la antigüedad. Modernamente, se conoce un registro en el área hacia 1635. Hacia 1857 fue puesta en explotación por los Srs. Santaló de Sevilla. El mineral, arrancado por huecos y pilares, se benefició por calcinación al aire libre en teleras y posterior cementación en los canaleos. En 1874 adquirió la mina F.C. Hills & Co. que comenzó la explotación a cielo abierto sobre el filón San Bernardo. Se construyó un ramal de 750 mm (denominado “tranvía”) hasta la estación del FC de Buitrón en Zalamea. Para salvar el gran desnivel existente entre el valle de los ríos Odiel y Tintillo y la divisoria del Odiel y el Tinto, se construyó un plano inclinado (“El Torito”) movido por una máquina a vapor (“La Fija”).
En 1904 The United Alkali Co., Ltd. se hizo cargo de la explotación. Amplió el ancho de vía del FC al de la vía general (1067 mm) y modificó su trazado para llevarlo hasta Mina Concepción. Poderosa quedó conectada con el FC a través de un tranvía de tracción animal y un pequeño plano inclinado automotor (“El Canónigo”). Alkali continuó la explotación a cielo abierto en el filón San Bernardo y la subterránea (Filón San Valentín). Construyó un socavón general de transporte en el nivel 200, situado en el espacio estéril comprendido entre las dos masas.
En 1923 se construyó un tapamento en el nivel 266 con el objeto de inundar la mina hasta el nivel del Socavón General y regular la salida de aguas hacia los canaleos, situados junto al FC. El cierre de La Poderosa en 1924, marca el inicio del declive de la compañía Alkali en Huelva.
En 1932 los activos de Alkali, Poderosa entre ellos, pasan a manos de su filial Compañía Anónima de Buitrón constituida ese año que se limitará a beneficiar las aguas cobrizas.
En 1945, adquirió la mina el industrial catalán Joaquín Ribera Barnola, propietario de Concepción. Éste la arrendó a Electrólisis del Cobre, S.A. que continuará el beneficio por cementación de las aguas cobrizas. Tras la quiebra de esta sociedad a finales de los 80, las concesiones pasaron a manos de Río Tinto Minera, S.A. (RTM). A finales de los 80, los morrongos que quedaban como resto de las calcinaciones fueron transportados por RTM a Cerro Colorado (Riotinto) para el beneficio de los metales preciosos.
Entre 1997 y 2000 Minas de Río Tinto, S.A.L. explotó el gossan depositado en los vacies de la Corta San Bernardo. Así mismo, tras una exitosa campaña de sondeos, explotó la montera gossanizada del filón San Valentín a cielo abierto.

martes, 31 de mayo de 2011

Libro Minas de Riotinto

El Centro de Estudios Andaluces edita un libro sobre la propaganda obrera en las minas de Riotinto



El Centro de Estudios Andaluces ha presentado en la Feria del Libro el libro ‘Una revolución de papel. Prensa y cultura obrera en la colonia británica de las minas de Riotinto (1913-1920), del investigador y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, Francisco Baena.

En un comunicado de prensa, el Centro de Estudios Andaluces ha manifestado que esta obra obtuvo el primer premio del Concurso de divulgación de Historia de la Comunicación en Andalucía convocado en 2010 por la Fundación, un certamen cuyo objetivo es contribuir al conocimiento y difusión de la historia y la memoria de la Comunicación en la región, dedicando una especial atención al papel de los medios de comunicación, los actores y la opinión pública.

De esta forma, se ha detallado que la publicación analiza la prensa obrera que se multiplicó en la comarca onubense durante la etapa más revolucionaria, denominada Trienio Bolchevique, que coincide con las huelgas de 1913, 1917 y 1920, con el objetivo de diseccionar la historia de un pueblo marcada por la ebullición del incipiente movimiento obrero y por la génesis de conciencia de clase.

Así, todo este proceso resulta de gran interés, ya que tanto el aislamiento del municipio como la especificidad de la explotación minera a cargo de la empresa británica The Rio-Tinto Company Limited, han otorgado a este episodio de nuestro pasado unas coordenadas únicas en la historia contemporánea andaluza.

Aunque la realidad de las minas de Riotinto se ha estudiado desde diversos puntos de vista, se trata de la primera vez que se aborda desde la perspectiva de la historia de la comunicación y la propaganda. Según el autor de la obra, “la prensa influyó decisivamente en la formación de la clase obrera, contribuyendo a crear una identidad colectiva y una conciencia de clase”.

Asimismo, el libro analiza la popularización de la prensa radical, que aunó ideología y sátira, así como todos los elementos que configuraban la actividad comunicativa del Sindicato Minero de Riotinto, celebración de mítines y asambleas, publicación de diarios de huelga, pasquines y libelos, así como la organización de la fiesta del Primero de Mayo o las actividades puestas en marcha por el Centro Obrero.

CABECERAS REVOLUCIONARIAS

Entre las publicaciones, Baena analiza el origen, características y trayectoria de cada una de estas cabeceras revolucionarias. Como prensa oficial del Sindicato, destacan las publicaciones ‘Vía Libre’ y ‘Acción Minera’. Como prensa obrera satírica fue muy importante el papel desarrollado por ‘La Chinche’ y, entre la prensa afín al movimiento obrero, destacan ‘La Frontera’ y ‘Alma Obrera’. Además, Baena señala también el protagonismo de los medios vinculados a la compañía a través de publicaciones como ‘El Correo’, ‘La Barrena’ y ‘El Eco de Riotinto’, así como por el diario onubense ‘La Provincia’.

Además del análisis de la prensa obrera, el autor de la obra dedica una especial atención a aquellos personajes que impulsaron y protagonizaron el nacimiento de esta “revolución de papel”. Fundamentalmente, el periodista-minero, Félix Lunar, ejemplo de obrero autodidacta y comprometido, que editó ‘Vía Libre’ y ‘La Picota’, y el carismático héroe proletario, Eladio Fernández Egocheaga, que trató de desarrollar la propaganda del Sindicato a través de publicaciones oficiales.

El libro concluye con una extensa bibliografía, un glosario de personajes y de publicaciones y un anexo que reproduce una selección de documentos clave para ilustrar esta historia de resistencia obrera, procedentes del Archivo de la Fundación Riotinto.

EL AUTOR


Francisco Baena (Huelva, 1982) es licenciado y doctor en Periodismo, y profesor de Historia del Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. En este ámbito, ha publicado diversos trabajos sobre el origen del sensacionalismo, la evolución del oficio de periodista, la propaganda obrera y la prensa local en Andalucía.

Actualmente, es secretario de la revista científica ‘IC’ y pertenece al grupo de investigación ‘Comunicación y Cultura’. Además, dirige la revista de información universitaria ‘Nexus’, editada por el Consejo Social de la Universidad de Sevilla, y es miembro del proyecto de investigación I+D ‘Biblioteca digital siglo de Oro’, basado en la catalogación, digitalización y difusión a través de Internet de prensa antigua.


ZN, 30/05/2011

Restauración de Cortas


Restauración de cortas: La minería es patrimonio
En los últimos años se han recuperado seis cortas mineras abandonadas en la provincia de Huelva, reintegrándose en el entorno y acercándolas al ciudadano como alternativa de cultura y ocio Redacción.
La explotación de la riqueza minera en las comarcas onubenses de la Cuenca Minera y el Andévalo es una actividad constante desde la Edad Antigua; sin embargo, será la extracción del mineral a cielo abierto –iniciada en el siglo XIX– el hito decisivo para la transformación radical del terreno mediante la aparición de cortas y escombreras, dando lugar a un paisaje violento, pero sorprendente; degradado, pero atrayente; y que, sobre todo, nos habla sobre la capacidad destructora y creadora de la sociedad. Con la llegada de la Revolución Industrial, empezó la demanda masiva de materias primas como el cobre o el ácido sulfúrico, extraídas de un material muy abundante en la provincia: la pirita. De hecho, a comienzos de la pasada centuria, el 60% de la producción mundial de este mineral era de origen español. Esa demanda, unida a los avances tecnológicos, fue determinante para que se pasase de la minería subterránea a la construcción de grandes cortas a cielo abierto. Es la época de la calcinación (fundición de piritas en hornos al aire libre para la obtención de cobre) y de la deforestación, ocasionada por la gran cantidad de leña que requería este proceso. Pese a todo, esta actividad minera -mantenida en parte hasta finales del siglo XX– también ha legado a la comarca un importante patrimonio arquitectónico, compuesto de malacates, edificios, chimeneas, puentes, poblados mineros, canaleos, infraestructuras ferroviarias, y un largo etcétera. Por ese motivo, y con el propósito de poner en valor todo ese legado mediante su recuperación y adecuación de usos, la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia ha ejecutado un proyecto integral en seis cortas mineras construidas a mediados del siglo XIX: son las de San Telmo y Confesionarios, en Cortegana; Concepción, en Almonaster La Real; Tharsis, en Alosno; La Zarza, en Calañas; y Peña de Hierro, en Nerva. Un conjunto de infraestructuras que ha sido adecuado para su uso recreativo y cultural mediante la creación de senderos, mejorando los caminos de acceso a las mismas, la instauración de áreas de esparcimiento y la señalización orientativa. Además de estas actuaciones, que afectan primordialmente a las cortas y a su entorno, se ha llevado a efecto un segundo conjunto de actuaciones enfocadas hacia la interpretación del patrimonio, tales como la creación de maquetas, el desarrollo de señales específicas, la constitución de terminales con desarrollo multimedia o la publicación de materiales.

Ocio en las minas

Las obras efectuadas en este apartado facilitan la visita por zonas de alto valor histórico que antes eran inaccesibles debido a su alto grado de deterioro. Para ello, se ha procedido a vallar los caminos que bordean las cortas, evitándose el riesgo de caídas a distinto nivel, colocándose bancos y papeleras. También se han construido miradores en puntos estratégicos, así como zonas de descanso y merenderos con bancos y mesas de piedra natural de la zona. Otra de las actuaciones realizadas ha consistido en tapar los pozos y antiguos respiraderos de las minas, y en efectuar una revegetación del entorno con plantas autóctonas, compensando así el impacto que la actividad minera tuvo en los suelos. La especie elegida ha sido el pino piñonero (Pinus pinea), de crecimiento rápido y capaz de soportar la erosión. La adecuación de fuentes naturales, o la instalación de un pequeño museo al aire libre en Mina Concepción –donde el viandante puede contemplar maquinaria antigua y minerales-, son otras intervenciones realizadas.

Señalización

Esta intervención se ha realizado en dos grandes líneas: por una parte, se han colocado indicaciones orientativas, para que el usuario sepa llegar a las minas y qué precauciones adoptar durante la visita; por otra, existe un segundo grupo de señales que explican la historia, valores y curiosidades presentes en el rico patrimonio minero de la provincia.
Todo esto ha conllevado una fase previa de análisis que se ha compartido con los visitantes a través de estos soportes: una vez concluido el recorrido, el ciudadano obtiene una visión de conjunto sobre la historia, el patrimonio y la naturaleza presentes en cada uno de estos complejos mineros.

Dotación de maquetas

Otra de las intervenciones realizadas ha consistido en el desarrollo de seis maquetas topográficas –una por cada complejo- para personas con discapacidad visual grave y/o movilidad reducida. Se han ejecutado siguiendo una serie de pautas encaminadas a conseguir que la información pueda llegar simultáneamente a través de dos canales: la vista, y el tacto. Colores, formas, texturas y dimensiones se han tenido en cuenta para que la información recibida por los usuarios se ajuste fielmente a la realidad.

Actuación destacada: Depósitos de lodos de Almagrera
En el marco de actuaciones en espacios mineros abandonados, y con riesgo potencial de incidencias al medio ambiente, destacan las intervenciones que desde 2007 viene efectuando la Administración Minera Andaluza en los depósitos de estériles mineros de la mina de Almagrera (Calañas). Se trata de dos depósitos: un dique de cenizas de piritas, donde ya han concluido los trabajos, y un depósito de residuos de flotación, actualmente intervenido. Los trabajos, de corrección ambiental, han consistido en el desvío de aguas pluviales, para evitar que entren en contacto con el material contaminante, y en el posterior sellado de los diques mediante su impermeabilización. Tras ello, se ha procedido a revegetar toda la superficie. En conjunto, todos estos trabajos se están llevando a cabo sobre un terreno superior a las 60 hectáreas y en los que ya se han invertido más de 18 millones de euros.

Diario de Sevilla 31/05/2011